7/4/14

Rectificar el rumbo.



Cuando ya llevamos unos años trabajando y desenvolviéndonos en un medio -académico, profesional- determinado, se supone que vamos modelando el perfil que deseamos para nuestra carrera. En este camino hay muchas opciones y oportunidades que se van presentando, frente a las que tenemos que
pensar y decidir si son lo más adecuado para la construcción de ese perfil.
A veces, se producen interferencias en la intuición -para mí la guía más confiable de todas- y, ¡sorpresa! tomamos una decisión equivocada, que por un tiempo nos saca el carrito del riel. Este fenómeno me ha sucedido, y estoy en proceso de reparación, reflexión y rectificación del rumbo. 


Estudio de una flor de Alstroemeria revoluta, 4x.


Para los artistas nos es complicado definir hasta qué punto nuestro trabajo será parte del mercado y hasta qué punto permaneceremos en una vereda donde logremos que el quehacer se mantenga alejado de éste y al mismo tiempo nos de dinero para vivir. O más bien, en el camino vamos experimentando diferentes maneras de ganar dinero con nuestro arte ya sea haciendo clases, vendiendo nuestras obras a personas que les gusten, optando por trabajar con galerías, etc. Y en mi caso, siempre estoy haciendo de todo. Pero la idea es que el nivel de los esfuerzos y su resultados vayan subiendo con el paso del tiempo. Si al comienzo hacía clases en mi casa, sobre una mesa hecha con una puerta, más adelante me hice una mesa buena que me ayudó a trabajar mejor. Luego, dirigí todos mis esfuerzos para llegar a hacer clases en la universidad (postular a un fondo de becas, salir a estudiar, etc.). Me preocupé de mejorar mi trabajo, de que mi técnica mejorara y cada día intento ser consciente de eso. 
Llegué a un punto en el que puedo elegir los proyectos que favorecen a mi trabajo y potencian el perfil que he ido construyendo: ilustración botánica, ligada a las ciencias, conservación y difusión de la flora chilena, colaboraciones con otros artistas y científicos, exploraciones, educación, etc. El producto tangible de todo esto, son mis láminas. Mis ilustraciones en acuarela sobre papel son los testimonios de este recorrido.


Mi primera aparición en la prensa como ilustradora naturalista, el 2009. Este año cumplo 35.


Leo todo esto, y digo: ¡pero si todo ya está más que pensado, está andando! y así es. Pero pueden haber quiebres que me advierten que siempre tengo que estar muy atenta a lo que aparece en el camino, a las decisiones que tomo, y que no todas las oportunidades son lo más adecuado para lo que busco.
Esta vez aprendí, que mi lugar no está en el mercado del arte. Que mis obras, esos testimonios, son objeto de deseo de personas que realmente tienen ideas en común con lo que intento transmitir. Que definitivamente, no me interesa ser parte del mundo de la decoración. No está en mi concepto de este trabajo el sentarme a pintar una composición especial para el respaldo de una cama, o una planta que combine con los cojines de un living. Mis obras están ahí para quien quiera disfrutarlas y darles un lugar en su casa, pero no nacen con ese fin. No soy capaz de adaptar mi trabajo a los vaivenes de la moda ni a los caprichos del mentado mercado. Por que ni yo misma me he adaptado a eso como persona. Entonces, ¿por qué mi obra? 


Finalmente, lo más importante es aprender de cada decisión y entender que mientras no nos perdamos del norte, todo está bien. Ahora lo veo con más claridad: elegí un trabajo que conjuga el estudio, el arte y sus técnicas, el estar en contacto con la naturaleza y las plantas, pasearme entre disciplinas y conocer más a fondo las especies y paisajes chilenos. Las imágenes que aparecen, sin duda pueden tener múltiples destinos: un libro, alegrar un comedor, estamparse en una bolsa, en un vestido o una tarjeta. Pero no fueron creadas para eso: es la consecuencia de su naturaleza.

27/3/14

Cosas que he visto: Antiguas formas de registrar.


Hace un par de años visitando el Museo Británico, me encontré con una pequeña e interesante vitrina que contenía un par de catálogos imperiales chinos, donde un dibujante había pintado en acuarela todos los objetos de valor pertenecientes a la colección del Emperador. Los libros eran metros de papel de arroz enrollados sobre dos elegantes mangos. De esta manera se llevaba un inventario de todos los tesoros importantes.


Las representaciones son muy exactas. El conjunto de objetos pintados son realmente espectaculares.


Conocer estas antiguas formas de usar la acuarela y de registrar los objetos me inspira para iniciar nuevas búsquedas en mi trabajo.


Fotos: Geraldine MacKinnon.



26/3/14

Bienvenido Otoño :)


Hola a todos!
Estoy muy contenta este inicio de otoño preparando mis obras para la feria de arte Faxxi, terminando encargos pendientes y trabajando en dos proyectos nuevos que aun no puedo publicar pero vienen con mucha energía y novedades.
Lo mejor de todo es que me mantengo pintando prácticamente todos los días: aunque a veces se hace cansador, es increíble cómo va mejorando la técnica y se va agilizando el trabajo.

Una de las cosas que estoy esperando con más ganas, es el Curso de Ilustración Botánica del Royal Botanic Garden Edinburgh en el Instituto de Geografía de la UC, que está prácticamente al tope de la matrícula y que este año reúne a un grupo de alumnos muy interesante y del que estoy segura saldrán muy buenas cosas. 

Por la temporada de invierno he suspendido mi proyecto de "orquídeas chilenas" pues debo esperar a que comience la floración a fines de invierno. Espero poder retomarlo a partir de el mes de julio o agosto si están las condiciones. 

Por el momento, lo más importante es mantenerme trabajando en mis queridas plantas chilenas, que son el foco este año nuevamente y al mismo tiempo enseñando, que es donde puedo entregar mucho de lo que sé y de esta manera, formar nuevos ilustradores o ilustradoras capaces de representar y difundir nuestra flora. Espero que cada vez más personas tengan esta linda experiencia, ya son muchas las que han pasado por las clases y talleres que doy en Santiago desde el año 2010.

Espero también que este otoño e invierno sean buenos con nuestras plantas y paisajes y que llueva harto para que tengamos una primavera preciosa y superemos aunque sea un poco la sequía que se viene arrastrando hace ya cinco años (por favor que llueva!!!). 

 Espero sus visitas en Faxxi en el parque Bicentenario entre el 3 y el 6 de abril y como siempre, quedo atenta a los comentarios.

22/1/14

Enseñar en mi taller


Desde el verano pasado he estado dando clases en mi propio taller a grupos pequeños, de entre cuatro y dos personas. A pesar de que a veces he pensado que no es lo mejor, a fin de cuentas siempre termina siendo una muy buena experiencia: se crea una intimidad y confianza con el grupo que hace del aprendizaje algo mucho más agradable para las alumnas y para mí. Otro detalle es que todas las plantas que usamos en la clase vienen de mi jardín, así que cada mañana debo salir a buscar cosas interesantes para enseñar distintas técnicas cada día.
Hoy estuvimos trabajando con unos pequeños cebollines -Allium angulosum- que cultivo hace tiempo por sus flores y los trabajos resultaron muy bonitos.


Otra cosa que me gusta de este sistema es que tengo a la mano todos mis trabajos, materiales y libros, lo que enriquece mucho la dinámica de las clases. Cuando es necesario podemos ver libros, sitios web, conversar y salir al jardín. Es informal y a la vez muy productivo.

No sé cuándo repetiré esta experiencia, probablemente el verano que viene, pues en el año me concentro en mi curso en la UC y en mi trabajo personal. Eso sí, estoy segura de que éste no será el último!



20/1/14

Chloraea chrysantha en el MNBA


Chloraea chrysantha 4x: cabeza de flor y columna
Acuarela sobre papel,
Septiembre 2013

Parte de la obra "La Conversación", exhibida en la 11 Bienal de Artes Mediales,
Museo Nacional de Bellas Artes, 2013.






Montaje en el museo, obras y pruebas de color de algunas de las acuarelas.

6/1/14

Cuando la ilustración se convierte en aventura.

Una de las cosas que más me gusta, y más busco que pase en mi trabajo, es tener que aventurarme en lugares nuevos para encontrar esa planta que me han encargado dibujar. No es necesario que sea muy lejos ni difícil para que se transforme en todo un viaje.
Este mes las flores de alta montaña de nuestra capital están en plena floración, y una de ellas -una alstroemeria- es mi objetivo. Ya que no es de las más frecuentes, debo investigar bastante y preguntarles a muchos amigos botánicos y aficionados a la flora nativa sobre sus propios hallazgos de la especie. Así, con varias indicaciones en carpeta, voy uno por uno recorriendo los lugares hasta dar con la planta.
No siempre es tan fácil: por ejemplo este año fue mucho más seco que el anterior, por lo tanto hay una menor cantidad de plantas en flor. De hecho en uno de los lugares que debí recorrer, no pude encontrar ningún espécimen. Sin embargo, durante el periplo aprovecho de sacar fotografías de todas las otras plantas que veo y de ir registrando las características del lugar, para así poder regresar cuando necesite dibujar alguna de las plantas que allí crecen.
Hay muchas personas que disfrutan este tipo de mini viajes y que van a distintos lugares con el fin de tomar fotografías, ver plantas que no han conocido en persona y además entregar información a la comunidad de amantes de la flora chilena (es una especie de cofradía que poco a poco va ganando más adeptos, se sorprenderían de lo generosos y preocupados que son por la conservación de nuestras lindas y únicas especies).


A veces hay sorpresas: estas lindas Alstroemeria garaventae comenzaron a crecer espontáneamente en el techo de la casa de mis padres. No tuve que ir demasiado lejos para hacer un hallazgo increíble!

Para mí es una instancia muy gratificante, donde puedo pasar un buen rato en silencio, solamente observando, caminando a mi ritmo y sacando fotos de todo lo que encuentro interesante y por lo demás, muy lindo. Cuando puedo, recojo parte de la basura que encuentro en algunos sitios y la traigo de vuelta a la ciudad (es impactante lo lejos que puede llegar una lata de cerveza, no lo creerían!!!).


Hace unos días en Farellones.


¿Qué herramientas o equipo llevo a mis expediciones? 

Bueno, partiendo con lo más obvio e importante:
Mucha agua para tomar, y si es posible otro poco para pintar. Es bien importante hacer un registro de colores en acuarela frente a la planta viva, para que después la memoria no nos traicione.
Protector solar en abundancia y buenos zapatos de trekking (cuando hay que subir cerros donde hay mucha tierra suelta, ya he visto a varios resbalarse por andar con zapatillas más a la moda). En fin, todo para protegerse del sol y de tener accidentes evitables (los bastones también son buenos y útiles).

En la mochila, aparte del rico cocaví: cámara de fotos con la batería llenita y un par de memorias por si la cosa está tan buena que sacamos millones de fotos. Una lupa o lente de aumento, para mirar los pequeños detalles en las flores y hojas. La infaltable croquera, lápices, un par de pedazos de papel de acuarela y un vasito para el agua. Pinceles -no llevar los regalones, sino los de campaña), unos 6 colores básicos de acuarela en una paletita. Todo liviano y tamaño bolsillo. Y no olvidar una regla para poner al lado de la planta al tomar fotos, y para medir por supuesto.
Cuando el lugar es plano y puedo llegar en auto, ando también con mi pisito plegable, súper liviano y cómodo para sentarse a dibujar por más tiempo. Si subo al cerro, me siento en el suelo porque no me gusta andar con demasiado peso. Eso sí, ojo con sentarse arriba de un hormiguero, esas hormigas de altura son unas hambrientas!!! 

Y por último: el teléfono, por si acaso y para cachetonearse en Instagram. Kit de primeros auxilios por si volvemos con heridas de guerra. Bolsa para basura y si es posible mapa del lugar, para no perderse en el bosque!!!

Recomendaciones ecológicas:

-No dejar residuo alguno en el lugar. Pipí y lo otro bien enterrado (puedes andar con una palita de jardín), el papel debe volver a la casa.
-No fumar JAMÁS, menos en esta época del año en que el fuego anda buscando por donde aparecer.
-No hacer fogatas NUNCA, aunque hayan huellas de fogatas por ahí.
-Nunca nunca alimentar zorros ni otros animalillos, porque se acostumbran y no son perros.
-No recolectar plantas nativas sin motivo, menos si tienes cámara y menos aun si la población es escasa. Se mira pero no se toca!
-No llevar a tu perro a la montaña, pues su presencia es mala para los zorros.

Espero saber de sus aventuras! Pronto les cuento cómo me fue en mi búsqueda, que no ha terminado!


Mi desorden en el sector de toromiros del Jardín Botánico Nacional, Viña del Mar.

18/12/13

Zooplancton, 2011

                                                         
                                                          ©Museo Nacional de Historia Natural

28/11/13

Postulación y matrículas abiertas desde el lunes 2 de diciembre!!!!



VERSIÓN 2014  COMPLETA - SIN VACANTES


Curso Ilustración Botánica – II versión - Admisión 2014

La ilustración botánica es una disciplina que por siglos ha sido fundamental para el registro e investigación de las especies vegetales. Es un oficio que requiere de conocimientos y habilidades muy específicas, que hasta hoy ha tenido muy poco desarrollo en nuestro país.

En este contexto, el Instituto de Geografía UC, que promueve el estudio y la conservación de los ecosistemas naturales, en conjunto con el Royal Botanic Garden de Edimburgo (RBGE) de Escocia, ofrecen la oportunidad de hacer de la ilustración botánica un estudio más sistemático, estructurado y multidisciplinario. A través de metodologías desarrolladas en el departamento de Educación del RBGE los participantes de este taller podrán establecer un diálogo, compartir puntos de vista y desarrollar las habilidades básicas del ilustrador botánico.

El curso está distribuido en 10 sesiones, donde los alumnos aprenden técnicas de dibujo científico de especies vivas en lápiz y acuarela, además de algunos conceptos básicos de botánica e historia de la ilustración botánica.


- Dirigido a:

Profesionales y Licenciados ligados a las ciencias, arte, diseño, arquitectura, paisajismo, geografía y ecología que deseen iniciarse en la Ilustración Botánica o que ya tengan experiencia y quieran profundizar sus conocimientos y habilidades.

Para ver el resto de la información, haz click en ESTE LINK

INFORMACIONES Y CONTACTO 
Instituto de Geografía 
Luis Muñoz Villarroel
Email:  lmunozv@uc.cl
Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política, UC. 2º piso
Av. Vicuña Mackenna 4860, Campus San Joaquín. Macul. Teléfono: 2354 4716 - 2354 7810



26/11/13

Reflexiones sobre roles, sociedad, futuro, arte y ciencia.


Esta semana me ha tocado participar en una interesante instancia donde he podido conocer y compartir con muchos científicos y profesionales que, desde sus diversas áreas, están aportando a un mejor manejo de los recursos naturales en diversos lugares del planeta. Se trata de la "First Conference of Natural Resources and Development", que está teniendo lugar en Reñaca, región de Valparaíso. Esta vez la institución anfitriona es la Universidad Católica de Valparaíso, a través de la escuela de Agronomía.
Ha sido muy estimulante conocer trabajos que se enfocan en mejorar la calidad de vida de comunidades que se ven afectadas por situaciones como escasez de agua, comida, mal uso de zonas con alta biodiversidad, desastres naturales, etc.
Al mismo tiempo, me he encontrado con el lado menos romántico de los científicos: presentar casos de estudio, estadísticas, números, conclusiones y propuestas que no derivan en una reflexión más profunda de cómo queremos vivir, de qué dirección podríamos tomar como civilización, etc.
Quizás ha sido por el poco tiempo para hablar, para preguntar, para debatir que me ha quedado esta sensación.

Una de las presentaciones, sin embargo, me mostró una perspectiva muy interesante de cómo pensar en el mundo que queremos. Fue la charla de Conor Skehan, arquitecto irlandés que lleva 30 años trabajando en planificación, diseño de paisaje, asesorías ambientales, entre otras cosas. Skehan nos plantea que nosotros, los humanos, utilizamos una porción ínfima de la superficie de la tierra y que por lo tanto, debemos utilizarla con sabiduría para que lo que hagamos hoy, tenga un impacto positivo en los seres humanos que están por nacer.
Según Skehan, la civilización apunta a que la cultura urbana y sus valores serán los imperantes, desplazando totalmente al mundo rural, y más allá, dejando a los espacios "naturales" como elementos dentro de la trama urbana, pasando a ser indicadores de buena calidad de vida en las urbes que los administren.
Se tratará de un planeta súper poblado, donde las ciudades trascenderán a las naciones, y donde existirán ciudades exitosas, con buena calidad de vida, servicios, altos índices de felicidad, y otras donde el panorama será el opuesto. Ante esta perspectiva, a nosotros nos queda enfocarnos en lo que queremos para el futuro y esforzarnos para que las generaciones que vienen puedan habitar un mundo repleto pero amable. Conor Skehan nos llama a ser más optimistas con el futuro, y a pensar que lo que pasa hoy es una etapa, que podrá ser superada.


Desde esta vereda y desde mi escala humana pequeña, de mujer y artista en un país que no ha alcanzado el llamado desarrollo, me pregunto cuál es el aporte que puedo hacer para que nuestro país y sus ciudades tomen el rumbo que haga que el futuro de nuestra descendencia sea más auspicioso a pesar de los problemas que enfrentarán. Todavía no lo sé, quizás no sea una tarea concreta, ni una dirección exacta, si no más bien una actitud nueva: menos egoísta, de mayor compasión y entendimiento, de compartir experiencias y lo que sé, de acoger lo distinto y discutir y resolver los conflictos. 
En fin, sigo pensando y mañana cuando sea mi turno, les contaré si en la práctica es posible entablar diálogos entre artistas y científicos, más allá de las expectativas, la teoría y las ganas de que algo pase.

15/10/13

Nuevo hobby: el herbario

                                    


Últimamente me he puesto fanática de prensar flores que me encuentro en paseos o que crecen en mi patio. Es muy entretenido el proceso, y aunque todavía no manejo muy bien la técnica, estoy disfrutando mucho los resultados. Cuando quedan bien prensadas, los colores se conservan bastante bien. Lo que más me ha costado son las flores muy carnosas porque es fácil que se pudran o se pongan negras. Al final, el truco está en lograr un buen secado y deshidratación, ventilando constantemente y cambiando el papel por uno seco.

Aquí más de lo que he hecho:

                                

                                

                              

En la barra derecha de este blogs, en la columna de Links hay un enlace a un instructivo de cómo prensar plantad que está en inglés. Es bastante bueno.

Ojo: el tropaeolum que ven aquí fue sacado de jardines, no de lugares silvestres. Si quieres colectar plantas nativas, esto debe tener realmente algún propósito y debes asegurarte de que al extraer flores quedan más que suficientes para que nazcan más plantas. Jamás colectar de poblaciones poco numerosas. Si no tienes un buen propósito es mejor usar la cámara de fotos!