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7/4/19

Cómo hacemos del mundo un lugar mejor dibujando plantas.


Años atrás, había recién regresado de mi residencia del Royal Botanic Garden Edinburgh muy feliz después haber tenido la fortuna de estar aprendiendo en uno de los mejores jardines botánicos del mundo. Venía con todo el entusiasmo que se trae después de un viaje como ése: ganas de dibujar todas las plantas de Chile, de seguir enseñando, de hacer miles de proyectos. Un mareo de ideas y felicidad. Unas semanas después, mi padre me prestó un libro* escrito por un periodista australiano que se había propuesto averiguar si el Calentamiento Global era real o una farsa, y por qué las personas nos resistíamos a hacer algo. 
Leí el libro en pocas noches y cerca del final, me sentí totalmente desolada. Recuerdo que me puse a llorar y sentí que no había ninguna salida posible. En ese momento, le dije a mi marido que no quería tener hijos. Sentía que era injusto y egoísta traer más niños a un mundo donde la gran mayoría de los niños tienen vidas terribles y más encima, con la sentencia de un futuro caótico y negro. Pensé que nada de lo que pudiera hacer tenía ningún sentido, ni mucho menos impacto. 
Lo único que atiné a sentir en ese momento era que mi trabajo era tremendamente inútil y superfluo. Ilustrar plantas se me presentó como algo vacío, sin sentido y hasta ridículo en un mundo con tantas urgencias, injusticias, problemas enormes. ¿Qué podía hacer yo? 
Me atormenté con esos pensamientos por varios días, hasta que poco a poco se fueron calmando y después de implementar sistemas de reciclaje y lombricultura en mi casa, seguí con mi vida. Traté de comprar más en las ferias orgánicas y usar menos plástico. Supongo que es lo mínimo que podemos hacer los ciudadanos al estar viviendo en estos tiempos. Más adelante, quise ser mamá y tuvimos a nuestra hijita, Tahira. 


Ha pasado el tiempo, y la situación mundial no ha mejorado, si no todo lo contrario. Hay más desigualdad, los ciudadanos ya no tenemos por quién votar. En el mundo están surgiendo liderazgos nefastos que cuestionan toda lógica y sentido común. Brasil es el ejemplo que se me viene primero a la cabeza por su total locura. Y aquí, mientras escribo, están intentando privatizar el agua definitivamente y a perpetuidad, pues leyeron el informe que pone a Chile como el país con más estrés hídrico de toda la región para el 2040. Podría seguir nombrando estas atrocidades una tras otra.  

Pero ya no pienso que ilustrar plantas o dedicarse a esta profesión sea algo ridículo o inútil. Hace tiempo que logré identificar y asumir la importancia de este trabajo, y sobre todo entendí que el mundo es una gran cebolla que tiene muchas capas, y que cada ser humano habita o participa de algunas de ellas, y que es imposible ser directamente influyente en todas. Mi lugar está en la difusión de la ilustración botánica, en abrir caminos para otros, en mantener un oficio, en que se hable de plantas y que mucha gente use este conocimiento para movilizar más vidas. Creo en el arte naturalista como medio de comunicación, como un lenguaje que a través de la conexión autor - planta (etc.) - espectador logra transmitir ideas, conocimientos y emociones de manera mucho más eficiente y profunda que leer reportajes, papers o diarios. También estoy convencida de que contemplar y dibujar mucho de alguna manera, nos hace mejores personas. Al menos lo he comprobado en mí y en muchas personas que conozco y que se sienten más felices y equilibradas desde que incorporaron el dibujo como práctica constante en sus vidas.


Mientras más personas de todas las edades cultiven la pasión por observar, dibujar, rescatar , mostrar y enseñar nuestra flora, ecosistemas, fauna, etc., más posibilidades tenemos de lograr que se produzca el cambio que necesitamos. La cebolla hay que pelarla en todas sus capas, todos los aportes suman. 

Si orientamos nuestros esfuerzos de maneras positivas, con mensajes que impulsen a otros a conocer y a tomar consciencia, si logramos que el sistema educacional ponga su atención en los temas importantes, que las políticas del Estado cambien, que la naturaleza tenga el lugar que le corresponde, estaremos haciendo algo. Nada garantiza que lograremos nuestro cometido en esta generación, la maquinaria existente es enorme y pesada. Pero si como las hormigas trabajamos uno al lado del otro, insistentemente, consistentemente, sé que habrán cambios y que nuestros hijos y sus hijos podrán vivir en un mundo mejor.

Sea lo que sea que estés haciendo, tus acciones y palabras pueden ser un ejemplo para otros. 

¿Qué sientes cuando piensas en este tema? ¿Piensas que podremos hacer algo por nuestro amado planeta y por todos los seres vivos que lo habitamos? 

18/3/19

Cuando entiendes tus motivaciones -que siempre están evolucionando-.


El mundo es como una cebolla. Tiene tantas capas. Elijo una de ellas y hago todo por dejarla más bonita de la que la encontré.

Este mes ha sido muy intenso, de mucha reflexión y acción al mismo tiempo. Así es marzo: salimos del tranquilo verano directo al ajetreo y demandas interminables del nuevo año laboral/académico. Me gusta esa energía del comienzo de un nuevo período.

Marzo empezó asumiendo algunos riesgos y tomando decisiones bastante jugadas. Tomé un curso de negocios que me significa un gran esfuerzo, pero estoy decidida a hacerlo porque lo que más quiero es sacar mi proyecto de Escuela Online adelante. ¿Por qué? Porque estoy convencida de que es un gran proyecto, que puede impactar a muchas personas, más de las que me puedo imaginar. Si miro hacia atrás y me detengo en el 2008, cuando no tenía idea de lo importante que sería la ilustración naturalista en mi vida, me veo sola. Perdida, confundida, sin saber para dónde remar. No sabía qué hacer con mis talentos, cómo canalizarlos. Y ahora, me veo rodeada de mucha gente que ama lo mismo que yo, que están aprendiendo y saliendo adelante con auténtica pasión y ganas. Y más allá, lo hacen con visiones más allá de sí mismos. Sueñan con un  mundo mejor y eso es lo que más me da ganas de seguir. Si en 10 años he podido ayudar a contagiarse a, por decir un número, 500 personas...
si esas 500 personas ahora han logrado darle un sentido más satisfactorio a sus vidas y sus carreras a través de la ilustración botánica, independiente de lo que hagan con ella y con lo que aprendieron; si algunos tomaron el testimonio y se lo entregan a otros, si están enseñando a niños, adultos y creando materiales bellos que todos podemos ver y tocar. Es un gran logro colectivo. 
Por eso sueño con que mi Escuela crezca y lleve un mensaje de educación y amor por la naturaleza y el arte mucho más allá de mi ciudad y de mis fronteras físicas. 

Hace un tiempo atrás me pasó algo raro. Dejé de obsesionarme con ser la mejor, con estar pintando todo el día como loca para mejorar más y más. No quiero decir que no quiero pintar más. Amo pintar y estos días retomaré con una ilustración maravillosa. Pero dejé de pensar en ese como mi objetivo principal. Mi gran objetivo y plan maestro es que mucha gente en todo el mundo tenga las herramientas para sentarse a mirar el árbol que crece en su calle, las malezas de las veredas y que sepa el valor que tienen. Que mucha más gente encuentre el valor de lo simple, de los pequeños cambios en las plantas y disfrute analizando las formas simplemente porque le hace sentir bien.
Y el secreto de un mundo mejor, es quererlo. No cuidamos lo que no queremos, lo que no valoramos, lo que no entendemos. 

Sé que puedo hacerlo, sé que podemos. Estoy feliz de que los escolares europeos se estén movilizando. Es una señal que nos debe impulsar a contribuir desde las capacidades de cada uno. Mi habilidad es dibujar, enseñar a dibujar, enseñar a mirar y a pensar la naturaleza de otras formas. Y no voy a parar hasta que los 500 se transformen en un millón.


Las semillas están aquí. Tú eliges: plantarlas o dejarlas para siempre en un frasco.


28/2/19

Tres libros que te ayudarán a dibujar mejor tus plantas.

Hoy quiero compartir otro grupo de libros que me han servido mucho como referencia para cuando tengo dudas sobre cómo dibujar algún detalle de una planta que no logro descifrar bien, o si necesito aclarar el nombre de algo, o bien ahondar en grafito y lápices de colores, que no son mis técnicas fuertes. 
Estos tres libros te pueden ser de gran utilidad para esos momentos en que puedes estar confundido y necesitas aclarar conceptos, formas, etc. 

Dejaré el link a Amazon en el título para que puedas ver otros detalles ahí.

1) El primero es "Plant Form - An Illustrated Guide to Flowering Plant Morphology" de Adrian D. Bell, ilustrado por Alan Bryan.



En este libro se analizan, capítulo ras capítulo, diferentes estructuras que encontramos en el mundo vegetal. Desde tipos de tallos, raíces, formas de frutos, estructuras de hojas, tipos de flores y muchísimo más. Plant Form es un libro al que recurro constantemente cuando estoy ilustrando plantas que no entiendo bien y sin duda es excelente a la hora de aclarar dudas. Lo tengo hace varios años y lo uso bastante.

2) El siguiente libro es "A Botanist's Vocabulary - 1300 Terms Explained and Illustrated" por Susan K. Pell e ilustrado por Bobbi Angell.



En la misma línea que el libro anterior, "A Botanist's Vocabulary" recorre 1300 términos de botánica y los explica de manera simple y breve, a modo de glosario. Gran parte de ellos están ilustrados. Este libro es mucho menos complejo que el anterior y es de muy fácil uso y referencia. Lo recomiendo como guía rápida para aclarar qué significa algún término botánico que no comprendes bien.

3) El tercer y último libro de esta lista es "Botanical Drawing using Graphite and Coloured Pencils" de Sue Vize.


Este libro salió hace poco, en 2016 y tiene la estructura que básicamente tienen todos los libros para aprender ilustración botánica (materiales, técnicas, algo de botánica) pero me parece que dentro de la cantidad de libros que hay de este tipo, Sue Vize logró aportar con su forma de organizar los contenidos y exponer las distintas técnicas que utiliza. Muy recomendado para quienes quieren hacer ilustraciones científicas en grafito y lápices de colores, que cada día gana más adeptos. 

Espero que te des el tiempo de mirar estos libros y no dejes de contarme qué te parecen si los tienes o si los compras. ¿Hay algún libro que quieras recomendar para que revise y postee en el blog?
Cuéntame en los comentarios.
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14/2/19

El Collage como alternativa creativa.


La página dedicada a las flores - Diario de Collages 2019


Estoy de vacaciones hace algunos días con mi familia, en la playa. Han sido días muy agradables de descanso, vida familiar, y casi desconexión total. Digo casi, porque esta vez he dejado una pequeña ventana de trabajo abierta para que cuando llegue marzo no me encuentre con una montaña de cosas por hacer si no con un cerro manejable (espero!!!).

Cada vez que venimos a la playa, traigo conmigo una bolsa llena de materiales para pintar, que sé que no usaré. Ellos vienen de paseo "por si acaso" hay tiempo, por si encuentro algo bonito, y muchos etcéteras. Pero siendo honesta cuando estoy de vacaciones, no tengo ganas de hacer lo mismo de siempre. Me mentí por años, pensando que tenía esa capacidad de pintar con una hija de dos meses, o muy cansada, o con una niña que solo quiere jugar, etc. Pero esta vez, aunque seguí con el autoengaño y me traje mis acuarelas hechas a mano (claro, porque no son las de trabajo, son las de amor al arte, diversión), traje otros materiales que sí estoy disfrutando un montón y de hecho, agradezco haber tenido la idea.

Motivada por el post de una gran amiga editora en Instagram, donde contaba que tomó un curso de collage con la gran Alejandra Acosta y que estaba feliz, me dije: "Hace unos 15 años atrás hacías muchos collages y te encantaba. De hecho, por más de un año fueron tu obra plástica. Retómalo!!!"



Simplemente sacar una página y ponerla en mi cuaderno hace que quiera hacer cosas con ella. 

Y así lo hice. Me compré un cuaderno súper grande (en las fotos) y con un papel para multi técnicas (podría habérmelo ahorrado, pero tengo el mal de querer un cuaderno nuevo para TODO). También compré una barra de pegamento y puse una tijera en el estuche. Eso es todo lo que se necesita. El tesoro son las imágenes. Fui tras los pasos de mi amiga y llegué a un vendedor de libros usados que es como el proveedor de todos los vendedores de libros usados, un Diógenes de VERDAD. Y me compré dos volúmenes empastados de enciclopedias Códex, unas enciclopedias chilenas de los 50'-60's que deben haber sido bastante buenas en su tiempo, con mucha información de muchos temas. Hoy día, lógicamente, está obsoleta en la gran mayoría de los temas, porque el planeta ha cambiado demasiado en 60 años. Pero las ilustraciones son un puente al pasado muy bello, tienen algo especial que cautiva. Será que todos son dibujos a mano, no existen fotos. Sólo dibujos e infografías a mano. Fantástico.


Este collage es la mitad de una imagen que construí pensando en mis acuarelas hechas a mano y en los diferentes intereses que he estado cultivando los últimos años.

Me demoré unas dos semanas en poder recortar esas enciclopedias. Las miré por varios días, recordé cosas. Pero aquí en la playa me libero de lo estricto, así que las recorté y ha sido muy entretenido. No tiene propósito alguno, sólo diversión. Y estoy creando pero de forma relajada, sin presiones de ningún tipo. Ésos momentos creativos son geniales porque son muy transparentes. Arte por el arte.

Creo que es positivo hacer un buen balance entre el artista y el científico. El tiempo haciendo Ilustración Botánica igual me distanció del lado más creativo y libre. Siento que los científicos creen que el proceso del arte es igual al de la ciencia pero no. El arte es espontáneo y sin ataduras, libre. Las cosas no tienen que ser útiles en el arte.
Por otro lado, tener ciertos límites y restricciones ayuda a aprender muy bien una metodología o técnica. Pero la libertad creativa sin límites, no tiene precio.


Este es el collage donde muestro las ganas que tengo de visitar Japón.

Como ves, son selecciones de cosas que me gustaron. Ahora si quiero puedo dejarlas así o hacer algo más en las páginas, que también es muy entretenido. Es muy bueno tener un arte por el arte en la vida.
¿Tienes un espacio de creatividad propio, feliz, y que no se sienta como un trabajo o bajo presión? Cuéntanos para saber.


Arriba y abajo.

Este es mi cuaderno :)

27/1/19

Ciclos profesionales: evolucionar y avanzar.



El mes de enero ha transcurrido algo caótico y ocupado, pero muy feliz, pues el verano es así. Aunque haya mil cosas que hacer y la casa se desordene y la ropa circule por todos lados, no importa. La luz, el sol y los colores hacen lo suyo.
Tengo la mente a mil, hace un tiempo que estoy pensando muchas cosas y ha sido difícil ordenarlas. Como comenté en el post anterior, estoy entrando en un año especial donde se cumplen varios ciclos de mi vida y aunque pensé que no sería así, no he parado de reflexionar y me pasan cosas constantemente.
Tratando de entender mis ciclos, me doy cuenta de que las décadas son importantes. Es inevitable detenerse a mirar cuando llevo 10 años haciendo algo. Y ésta es la primera vez en mi vida, de hecho, en que he logrado hacer algo por 10 años. Pero ahora me doy cuenta de que es así porque he querido.

En este final / inicio de ciclo, pienso en hacia dónde dirigir mi barco. Cómo me veo en los próximos dos o cinco años. ¿Qué quiero estar haciendo en dos años más? ¿Cómo es mi vida ideal? ¿Cuáles son mis metas hoy?

Las metas cambian. Mis objetivos de 4 años atrás eran diferentes. Estaba obsesionada con llevar mi ilustración botánica a la perfección máxima (para mí) a cualquier costo. Quería estar en todas las situaciones, llegar a circuitos internacionales. Iniciar cosas. Entre esos deseos -varios cumplidos-, me estresé, me estrujé varias veces, pensé sólo en trabajo por días y días. Es fácil obsesionarse con la Ilustración Botánica. Estamos todas conectadas en Instagram, viendo las obras maravillosas, publicaciones, productos y logros de mucha gente que pareciera estar sólo pintando, viajando, gozando de sus profesiones. Y en eso empieza un ciclo de auto exigencia, de pedirse más y más.

Un consejo no solicitado: no colgar la autoestima en la cuenta de Instagram.

De pronto, hace varios meses, esos deseos/impulsos empezaron a calmarse. Empecé a redefinir lo que quiero para mí, incluso quién soy -en lo profesional. Ya no siento esas ganas irrefrenables de estar en todo. Ahora quiero estar en lo que realmente me hace sentido a mí y no al deber ser. Asumí que mi rol principal en todos estos años ha sido enseñar y ayudar a formarse a muchos otros, y que muchos de ellos han cambiado sus vidas positivamente, han logrado hacer sus caminos, y eso me llena de orgullo. Y en el despliegue de ese rol, que ha sido tan fundamental y maravilloso, he aprendido miles de cosas, crecido montones y sobre todo, calmado.

Y por primera vez, puedo visualizar la vida que realmente quiero tener, y hacer un mapa claro que puedo seguir y dibujar con claridad, para no perderme.

Es bueno tener un período de confusión para después ordenarse y seguir. Empezando por no decirle sí a todo, y definir quién quiero ser. Y ahora, el mantra principal es: hacer solamente lo que me encante hacer. El resto: gracias por todo, adiós. A lo Marie Kondo.

Collage, 2005.


Voy a escribir aquí algunas de las preguntas que me he hecho últimamente, quizás te puede ayudar en tu proceso profesional o creativo.

1) De todo el trabajo -o los trabajos- que hago, ¿qué es lo que más me gusta? ¿qué es lo que menos me gusta?

2) ¿Puedo dejar de hacer lo que no me gusta, o puedo pedirle a otra persona que lo haga?

3) ¿Qué me veo haciendo durante todo el 2019?

4) ¿Qué me veo haciendo los próximos 5 años?

Y aquí algunos tips para ordenar mente y espacio físico (acabo de hacerlo y es bacán):

- Ordena tu espacio de trabajo. Bota/recicla todos los papeles que se amontonan y que sinceramente, no usarás. Saca los materiales de arte que ya no usas, puedes regalárselos a otro artista o venderlos.
Lo mismo con los libros que ya no vas a leer. Te lo dice una coleccionista de libros: puedes desprenderte de algunos, y más adelante reemplazarlos por otros que sí te hacen sentido AHORA.

- Haz tu calendario de trabajo del año. Esto lo llevo haciendo todo enero, y seguiré en febrero. Voy a meter todo en el calendario. Así puedo ver mi año y aunque puede cambiar, sé cuándo, cómo y dónde van a pasar las cosas. Podré anticiparme y prepararme mejor.

- Organiza momentos de creatividad que no sean de trabajo. Con Instagram sobre nuestras cabezas, es más difícil que antes dejarse momentos creativos libres, donde nada es para las redes, para los otros. Con esta forma de estar siempre compartiendo todo, no dejamos espacios íntimos y libres para dar rienda suelta a nuestra creatividad y por lo tanto, enriquecer nuestro arte. La ilustración botánica es eso, ilustrar plantas para ciencia (versión reduccionista, ojo). Pero y ¿tu aporte creativo? ¿dónde queda? Yo tengo unas prácticas artísticas personales que son sólo mías y me ayudan a estar creativa y abierta de mente. No hay nada peor que un artista que se vuelve conservador(a). ¡Que no te pase! -me pasó un tiempo pero ya se me quitó :)

Y lo último: amamos nuestro trabajo artístico. Lo hacemos porque dibujamos/creamos desde siempre. Pero recuerda que es tu trabajo. Hazlo lo mejor posible, organízate y tómatelo muy en serio, para que te vaya bien, para que si cambias de trabajo, sea porque tú quieres hacer otra cosa.

Abrazos grandes y espero tus comentarios!





24/12/18

Breve recuento del 2018 y lo que deseo para el 2019.


Y ya es Navidad otra vez, y ya pasó un año entero de nuestras vidas, a esta velocidad tan propia del siglo XXI. En general no soy demasiado ceremoniosa durante los cambios de año, pero el que viene me toca bastante en varios puntos (ya explicaré).
El 2018 fue un año largo, donde el invierno se me hizo bastante pesado, y de hecho me pregunto si es que al ir madurando uno tolera menos el invierno. A los 20 me encantaba y vivía esperándolo, pero ahora me cuesta mucho y el verano se impone como la favorita de mis estaciones (siempre lo ha sido de todas maneras). 
Este 2018 fue especial porque decidí de una vez por todas constituirme como empresaria (micro mini, pero igual), un paso que me dio terror por años, y que antes no tenía mucho sentido ahora se transformó en un objetivo importante y cumplido. Tuve que aprender mucho de este nuevo mundo y sigo aprendiendo, pero ya me siento más confiada y con una buena perspectiva de lo que viene.
Lo segundo novedoso que me trajo este año fue atreverme de una vez por todas con los cursos online, que me lancé a hacer sin saber demasiado al respecto, gracias al impulso de una maestra que me topé por ahí. Ella me volvió a mostrar que la única manera de que las cosas ocurran es atreviéndose y haciéndolas. Ha sido súper lindo, y de todas formas seguiré por ese nuevo camino porque me gusta mucho. Lo mejor de todo es conectarme con gente de tantos lugares del mundo que tienen las plantas y el arte como pasiones comunes. 
Otro aprendizaje importante fue soltar viejas creencias y algunos malos hábitos que me hacían quedar estancada. Abrir la mente y hacerme más flexible fue una de las tareas y creo que de a poco se va afirmando.

Lo más lindo del año, profesionalmente hablando: la exposición ASBA/CINC 2018 y la creación de la Red Latinoamericana de Ilustración Científica en Bogotá, Colombia. Ser parte de este movimiento ha sido un honor, y mi compromiso es seguir trabajando para que crezca y se consolide en Chile y todos los países de nuestro hermoso y diverso continente.

Una anécdota divertida: Conocí a la Princesa Ana de Inglaterra, conversé con ella, le di la mano y le hice un regalo. Mi mayor celebridad, después de la gran Emma Thompson, pero ésa es otra historia ;)


Diciembre de 2018 en Valle Alegre, Quintero. 


¿Qué espero de ti, 2019?

El año que viene es importante porque marca tres ciclos muy relevantes en mi vida:
- Mis 40 años,
- mis primeros 10 años como Artista dedicada a la Ilustración Botánica,
- y mi aniversario de matrimonio nº10.

Un año con estos números, no puede ser como cualquiera. Desde hace algunos meses que vengo reflexionando sobre lo que significa para mí cumplir 40, y aunque no es un tema de ser vieja o joven (porque a los 40 una es joven, por supuesto), sí pienso mucho en qué cosas quiero que sigan pasando en mi vida y qué cosas ya no quiero más.

En lo profesional, el 2019 será de dar saltos. Aunque algunas cosas seguirán estables, otras van a cambiar. Son 10 años haciendo más o menos lo mismo, y como buena Géminis necesito hacer un giro, y darle nuevos aires a mi trabajo, que es una parte tan fundamental en mi vida. Las plantas siguen, el arte sigue y las clases siguen. Es el cómo lo que irá sufriendo mutaciones. Y también quiero hacer crecer otro proyecto que amo pero que siempre está en segundo plano, que son mis amadas acuarelas hechas a mano, con todo el universo de conocimientos y posibilidades que me traen. Es un reino aparte, que quiero continuar estudiando, desarrollando y compartiendo.

También será un año de celebraciones: los 40 son un cumpleaños especial, y que descubriré cómo celebrar...pero la celebración más compartida, será la de 10 años en esta pega!!! Y para eso quiero estar junto a todas las personas que me han apoyado desde un principio. Por eso el 2019 será un año dedicado a compartir y también a agradecer a mis maestros, mentoras y a todas las personas que de alguna u otra manera me han ayudado a llegar a este punto. Porque nadie es una isla amigos míos (aunque yo adoro las islas, son lugares fantásticos), todos nos nutrimos unos a otros para caminar nuestras vidas.

Un deseo: más viajes a lugares bellos para conocer plantas y gentes.

Así que un gran salud por la Navidad, por el 2018 que se va y nos deja aprendizajes y un salud especial al año que se acerca, y que ojalá nos traiga movimiento, buenas vibras y mucho mucho amor.

Gracias a todos!!!


26/11/18

Otro año enseñando en la Senda Darwin: reflexiones de una aventura en movimiento.

     
       Trabajo final de curso de Lucía Zucherino (La Plata, Argentina). Canelo.

Estoy en el aeropuerto El Tepual de Puerto Montt esperando mi vuelo a Santiago después de 10 días compartiendo, enseñando y aprendiendo en la estación biológica Senda Darwin, Ancud, Chiloé. Hace ya 4 años nació este hijo colectivo de la creatividad y sueños de un grupo de mujeres apasionadas y llenas de ideas para cambiar el mundo. Cada año, convocamos a personas de diversas procedencias, áreas profesionales, edades y nacionalidades para acompañarnos a mirar y entender nuestra naturaleza desde una perspectiva abierta, donde las ideas y miradas diferentes convergen en un objetivo común: comunicar.


Día 0: lo primero que hacen los estudiantes al llegar es conocer la Senda y su bosque, además de los experimentos y estudios científicos que allí se realizan.

Me tomó años entender que ése es el gran objetivo de nuestro trabajo colaborativo. En los inicios, mi postura se centraba en enseñar y hablar de la ilustración botánica como algo aislado, como "mi área" de expertise aislada de las demás. Ha sido un largo aprendizaje comprender cómo se trabaja inter disciplinariamente, pues no se trata de que cada profesional defienda su territorio imponiendo su visión a los demás -algo que me ha pasado en las dos direcciones-, si no de fundir las áreas para crear una nueva fuente de pensamiento común, diversa y exponencialmente creativa. Es lo que hace un tiempo atrás llamé "el tercer lenguaje o tercer producto". Es un encuentro de áreas del pensamiento que dan origen a una forma inédita donde no existen los bordes ni las jerarquías. Sí existen las prioridades, los objetivos y una ideología (postura) común.


Estudios sobre el Matico y su interacción con el abejorro chileno, Juan José Richards (Santiago, Chile).


El despertar a esta nueva forma de trabajar y relacionarse es un camino sin retorno.
Este año, después de todo lo recorrido, nuestro equipo logró esa conexión, esa fluidez que equilibra y otorga el espacio que merece cada uno de los saberes que conforman nuestra propuesta. En este contexto, donde todo es importante, los egos personales no son relevantes y las relaciones mejoran. Los estudiantes lo perciben y actúan entre ellos de la misma manera: son respetuosos, abiertos, colaboran entre sí y crean lazos que de seguro se mantendrán en el tiempo. Profesores y alumnos forman un grupo horizontal donde todos los involucrados enseñan y aprenden. Aquí se produce un punto de inflexión, donde la formalidad del curso (lo que se enseña en concreto) se transforma en un vehículo que nos lleva a una reflexión mayor: ya no estamos enseñando ilustración de plantas, ni botánica, ni cómo funciona la ciencia. Estamos entregando herramientas visuales y conceptuales para el pensamiento crítico, para la creación de contenidos insospechados y para la formación de agentes de cambio. Este año, más que los anteriores, los alumnos percibieron un cambio en sus modos de ver al otro (arista versus científico) y los límites profesionales se borraron. Pudimos conversar de naturaleza, de ciencia, de arte, de filosofía y de cómo plantear nuestro quehacer en el contexto latinoamericano. Cómo conectarnos con la comunidad latinoamericana que se encuentra influenciada por esta misma energía.


Trabajando en el invernadero


Esto me hace pensar y poner mis fichas en la nueva generación de profesionales del arte (humanidades) y la ciencia en nuestro continente. Entre nosotros circula una fuerza joven, creativa, apasionada y con la formación más que suficiente para unirse y romper los esquemas establecidos con una mirada nueva, positiva y muy generosa. Todos ellos sienten este movimiento naciente, todos saben que forman parte de él. El siguiente paso para pasar de las ideas y proyectos aislados a la acción colectiva y a mayor escala radica en nuestra capacidad para articularnos, unirnos, construir espacios de comunicación sólidos y ampararnos unos a otros de todas las maneras posibles.
Sé que todo esto es ambicioso y tomará tiempo, pero en los últimos 10 años hemos visto los cambios. Día a día aparecen nuevos proyectos, nuevas iniciativas y nuevas personas. La masa crítica está. El momento es el oportuno.
Es hora de la acción para generar cambios.

Link al Album de fotos Senda Darwin 2018

5/11/18

Los maravillosos e inesperados resultados del Curso Online Beta de Color para Ilustración Naturalista


"Ruedas Prosaicas" por Soledad Martínez. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018. Foto de la autora.


En muchos casos, la realidad supera las expectativas. Esto acaba de pasar, durante el Curso Online Beta de Color para Ilustración Naturalista. Lo que empezó como un experimento para probar el cambio de medio pedagógico -presencial/sala de clases a escuela virtual- está terminando como el inicio de una comunidad educativa participativa, intensa, dinámica y muy espontánea.
Debo decir que para mí este es un gran reto y tengo muchísimo que aprender. Como profesora, siempre me preocupo de mantener la calidad en mi trabajo, y que mis alumnos reciban las herramientas y conocimientos que fueron planteados en los objetivos iniciales de cada curso o taller.

Este curso, además de las tareas establecidas en el programa, tenía un desafío oculto en la segunda clase, que consistía en proponer ruedas de color o esquemas de color diferentes. Es decir, cada alumno debió crear una propuesta visual para explicar la teoría del color. Al principio la idea era hacerlo usando acuarela, que es el medio principal que usamos en las clases, pero finalmente derivó a propuestas mucho más creativas, algunas pintadas y otras no.

No pondré aquí todos los trabajos, porque son muchos y porque no todas las fotos les hacen justicia. Les dejo una selección muy variada, que nos da cuenta del background de cada persona, de sus gustos, etc. No importa tanto la ejecución en este caso: la creatividad es lo principal. La creatividad libre, es decir, sin márgenes, sin cajones, sin restricciones. Los límites los pone cada artista según su contexto e ideas.

Para mí, este curso ha sido una invitación a atreverme a hacer las cosas de una manera distinta, de plantear lo que sé desde ángulos nuevos. Aquí no buscamos el virtuosismo técnico: el objetivo es entender los conceptos, hacerlos propios y desde ahí crear.

Un gran abrazo a todos quienes confiaron en la Escuela Online de Ilustración Botánica en esta primera experiencia, ¡los valoro y aprecio muchísimo!



Propuesta usando rueda de color y pigmentos, por Tania González. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018. Fotos de la autora.



Rueda de color hecha con ovillos de lana, luego pintada. Beatriz del Canto Sepúlveda, Curso de Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.


Una interpretación de la teoría del color donde se buscan las sombras de cada color, por Lily Portius Yáñez. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.



Rueda de color en lanas, por Carolina Mellado. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.


Rueda de color hecha con libros, Valentina Pantaleón. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre - noviembre 2018. 


Rueda de color bordada, por Soledad Martínez. Curso Color para Ilustración Naturalista, ocubre-noviembre 2018.



Rueda de color hecha con libros, y después pintada con acuarela, de Valentina Pantaleón. Curso Color para Ilustración Naturalista 2018.


Rueda de color inspirada en 7 plantas chilenas, por Natalia Venegas Monsalve. Acuarela. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.


Rueda de color naturalista, por Esther Charles Jordán. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre - noviembre 2018.



Color explorando las posibilidades de las geometrías en axionométrica. Javiera Torres, Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.


Rueda de color inspirada en el corte histológico de tejido vegetal del tallo de la quillineja (Luzuriaga marginata, del bosque templado). Por Alexandra Castañeda, Curso Color para Ilusración Naturalista octubre-noviembre 2018.



Rueda de color naturalista en progreso. Rosemary De La Cruz, Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre-noviembre 2018.


Tres peces para hacer una rueda de color, de María Lucero Arrese. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre - noviembre 2018.


Estudio de colores del jardín, por Adriana Basone. Curso Color para Ilustración Naturalista, octubre - noviembre 2018.

26/10/18

Mi primera experiencia enseñando a través de Internet.

Grupo de Facebook del primer Curso: Color para Ilustración Naturalista en Acuarela.

Hace mucho tiempo que no podía sentarme tranquila a escribir en el blog. Los meses de septiembre y octubre han sido una locura, llenos de cosas entretenidas que me han tenido muy ocupada y contenta también. Pero hoy quiero hablar de lo más interesante de este período, y que llegó para quedarse:
Al fin dimos el puntapié inicial a la Escuela Online de Ilustración Botánica, mi proyecto educativo más ambicioso del último tiempo, que venía ideando y planificando hace más o menos dos años.
Con todos los años de experiencia docente que tengo, experimentar en un formato nuevo es todo un desafío y también una necesidad. Las tecnologías, la nueva generación, los tiempos, las tendencias, me van guiando por caminos que antes no conocía, y donde no me imaginaba.
En este primer experimento, el Curso Online Beta de Color para Ilustración Naturalista en Acuarela, que reunió a 48 estudiantes de varias regiones de Chile, América y Europa, quise enseñar todos los conceptos y ejercicios necesarios para enfrentar el uso del color en acuarela de forma informada y con conocimientos sólidos.

En clases virtuales también se pasa bien!!!

Lo interesante de este primer acercamiento, es que decidí hacer las clases a través de Facebook Live, es decir, en tiempo real. Por lo tanto, las clases ocurren en vivo, con los estudiantes mirando y participando activamente de la conversación a través de comentarios y preguntas que voy contestando. Este formato permite una interacción real, donde los alumnos y yo nos sentimos en una clase como cualquier otra. El tiempo de cada clase es de una hora y media aproximadamente. Los estudiantes que por distintas razones no pueden ver la clase en vivo, pueden verla después, ya que quedan registradas en el muro del grupo del curso. Al final de cada clase, les asignamos una tarea que deben entregar dos días después, a través del e-mail escuela@gmackinnon.com.


Grupo para alumnos y ex-alumnos de la Escuela Online: El Patio.

Además, creamos un grupo llamado El Patio de la Escuela Online, que es donde los alumnos y ex-alumnos podrán permanecer conectados entre sí, con la Escuela y con novedades del mundo de la ilustración botánica. 
Esta nueva modalidad me da mucha ideas, y estoy más que segura de que llegó para quedarse. Disfruto mucho con el entusiasmo de los estudiantes y sobre todo con la posibilidad de acercar mi oficio a personas que viven muy lejos de aquí. Es realmente estimulante leer los comentarios y ver la dedicación que los estudiantes ponen en sus tareas cada semana.
Ahora estamos planificando el segundo curso, que tendrá lugar entre el 5 y el 14 de noviembre. Esta vez el tema será "Hojas en Grafito". 
Si quieres recibir la información de este y los cursos futuros, puedes inscribirte en este formulario https://goo.gl/forms/rBow19IlVBKrPF5l2 . También estaré difundiendo en mis redes y Newsletter.

Un gran abrazo y pronto escribiré más posts interesantes!


23/9/18

Hacer herbarios: un pasatiempo lindo y educativo.


Esta tarde mi hija y yo salimos al jardín a colectar hierbas culinarias y medicinales para hacer herbarios (más algunas otras flores que a ella le gustaron), como parte de los preparativos del nuevo taller de Ilustración Botánica que daré en el mes de octubre y noviembre en Casa de Oficios.
Tengo una libreta pequeña de herbarios que llevo conmigo cuando viajo desde el año 2012, que tiene flores que he encontrado en lugares como Escocia, Chiloé, Kaua'i y el Cajón del Maipo.
Los herbarios son parte fundamental de la historia de la botánica y hasta el día de hoy son parte central del ejercicio de la taxonomía botánica y del registro de las especies en todo el mundo. Prensar plantas es un arte en sí mismo, pues con la práctica se pueden llegar a hacer obras de arte a partir de plantas prensadas y deshidratadas.
Hay muchos libros y publicaciones en Internet que puedes buscar para saber más sobre los orígenes y el desarrollo que ha tenido esta técnica de conservación de plantas a través de los siglos.

The Pressed Plant es un libro que muestra bellos ejemplares de herbarios y que habla de ellos como una forma de arte en sí misma.


Colectar las plantas:

Para colectar las plantas, como siempre, debes usar una tijera de podar limpia y evitar arrancar las ramas, hojas y flores porque con eso sólo estarás causando daño a la planta. Recuerda no extraer especies que estén catalogadas en peligro de conservación ni tampoco lo hagas cuando la cantidad de flores existentes en la población es baja. Las flores son la garantía de una nueva generación. Siempre pide permiso en los jardines y parques. Sólo eres libre de hacer lo que quieras en tu patio :)

Junto con las tijeras, debes tener a mano una prensa botánica (como la que aparece en las fotos y que yo compré hace varios años en Amazon) o bien bastante papel de diario, cartón corrugado cortado a tamaño A3 o carta, y dos huinchas o cinturones que puedas usar para apretar la prensa. Puedes poner dos pedazos de trupán de 3mm del tamaño del cartón para darle rigidez. Es una especie de torta donde va: madera, cartón, papel, plantas, papel, cartón....hasta la madera. Lo más importante es que quede bien apretada y la guardes en un lugar seco, ojalá cerca a una fuente de calor como ventana con sol o estufa en invierno, para acelerar el proceso de deshidratación. De esta forma, las plantas mantienen mejor sus colores. Si hay flores u hojas muy carnosas, tienes que cambiar el papel cada dos días para evitar que salgan hongos que arruinen tu espécimen.

Ejemplares de Capsella bursa-pastoris o Bolsa de Pastor que encontré en el pasto.


La composición

Como en toda manifestación artística, diseño o imagen, la composición es muy importante. Un herbario bien hecho, además de mostrar las características importantes de una planta, está hecho con sentido estético. He visitado varios herbarios, y al mirar los ejemplares es posible ver la sensibilidad de los botánicos. Algunos son muy preocupados a la hora de disponer las flores, otros llegan y aplastan sin mucha gracia. Así que hay que preocuparse de la estética del herbario para resulte un material útil y estéticamente bello. 

Flores de peral, milenrama y chilco enano.

Las plantas que puedes prensar son todas aquellas con flores, desde pastos hasta ramas de árboles en flor. Las semillas, conos y elementos leñosos no se prensan, si no que se colectan en frascos o cajas. Los hongos debes deshidratarlos muy rápido, y no se prensan. Muchas veces se utiliza un deshidratador de alimentos, porque los hongos pueden pudrirse muy rápido si no los manejas bien. Los musgos se pueden prensar, procurando cambiar el papel seguido para eliminar el exceso de humedad y prevenir la aparición de hongos. Las algas también se prensan en herbarios, pero no puedo dar muchos consejos acerca de ellas porque nunca lo he hecho. Cuando lo haga, podré hablar de los herbarios acuáticos.

Recuerda que: para conservar el color lo mejor posible, el secado debe ser relativamente rápido, para que la humedad sea eliminada rápidamente y los pigmentos no se deterioren tanto. 

Si no puedes fabricar una prensa, puedes usar libros grandes y pesados y si, por causalidad tienes, una guía de teléfono.

A continuación, dejo el link de un posteo anterior donde explico cómo montar los herbarios en casa una vez listos.


Que tengas lindas aventuras prensando plantas! Espero ver tus fotos en Instagram :)