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25/4/19

Mi proyecto soñado: ¿Cuál es el tuyo?

Éste es un tema que me está dando vueltas últimamente, y no paro de pensar: ¿cuáles son esos proyectos que realmente sueño con hacer? Los que me tendrían trabajando sin descanso, obsesionada y feliz pese a las dificultades: ¿cómo serían?
Toda la vida me he sentido irremediablemente atraída por culturas lejanas, lugares exóticos y pueblos distintos. Tengo una especie de "deformación" (¡no digo que sea algo malo!) de exploradora, y siempre sueño con subirme a un avión y partir a una selva, a un bosque, a una isla, a una montaña muy muy lejana. Esto algunas veces me ha hecho sentir un poco mal, porque hoy en día estamos esforzándonos para que nuestra flora nativa sea apreciada como lo merece, y yo estoy en secreto pensando en estos lugares lejanos.
Será por eso que siempre quise estudiar arqueología, porque soñaba con ser como Indiana Jones, y era un sueño serio.
Veo fotos de flores realmente bellas en las montañas de Grecia o en valles en China, y quiero ir. No puedo creerlo cuando mi amiga Isik Günner publica las fotos de tulipanes silvestres en Turquía. Sueño con ir al Sakura en Japón y sacarme fotos con los cerezos en flor y de paso conocer otras flores de ese país.
Cuando en 2012 llegué al Jardín Botánico de Edimburgo, lo que más quería era dibujar plantas de países como China, Brasil, Ecuador o realmente donde fuera. Y tuve que dibujar plantas chilenas, y sólo en línea negra. Fue un balde de agua fría al principio pero después me reconcilié, amé las plantas chilenas y las dibujé feliz. La vida te da sorpresas y te enseña cosas, ¡es así!


Con los amados copihues en Edimburgo, 2012.

Por eso cuando mi amiga Wendy Hollender me invitó a Kaua'i dije que sí en seguida e hice todo lo posible por juntar el dinero para ir, dos años seguidos (y el 2020 lo haré otra vez). Sólo para poder estar dos semanas en la selva polinésica, sentir el calor tropical y pintar plantas de cualquier país tropical del mundo. ¡No puedo resistirme!


Mi mesa de trabajo en el National Tropical Botanic Garden de Kaua'i, USA, un año atrás.


Hace unos días atrás, mi marido estaba en la lejana Palestina y visitó un lindo valle donde cultivan olivos y viñedos. Estando ahí, me mandó fotos de las flores silvestres que vio, y simplemente me encantaron.
No son flores tan raras, están en todo el Medio Oriente y Norte de África -ignoro totalmente la situación de las especies nativas de la zona de Palestina e Israel, y ahí justamente es donde se instala el bichito explorador-. Hay amapolas, iris silvestres (bellos!!!), leguminosas, un tipo de cardos, y otras flores que aquí son consideradas maleza, seguro allá también. Y están por supuesto los milenarios olivos.


Amapolas en Palestina, foto por Víctor Mahana.


Cistus albidus en Palestina, foto por Víctor Mahana.



Iris silvestres en Palestina, foto por Víctor Mahana.

Y al lado de todo eso, un alto muro gris de cemento (la "serpiente gris"), que es el que ha ido construyendo Israel para separar a los palestinos de sus territorios ancestrales. Esto sí que me sorprendió: las flores creciendo ignorantes (¿o no?) de este muro y sus implicancias.
Este tema me cautivó profundamente: todas las plantas que se han cultivado en esas tierras por milenios, con las personas que viven de esos cultivos, hoy están divididas por este muro que protege súper carreteras modernas que los palestinos tienen prohibido usar. Los palestinos tienen prohibido el acceso a muchas cosas y lugares, y sufren constantes malos tratos. Las mujeres sobre todo, tienen muy poco acceso al trabajo y sus ciudades se han ido quedando atrás en el desarrollo mientras que Israel crece y crece. Los palestinos tienen agua potable sólo dos días a la semana porque Israel así lo quiere, y no tienen permitido sacar agua de las napas del subsuelo.


El muro. Foto por Víctor Mahana.

Pienso en este tema como uno que me interesaría mucho desarrollar. Las plantas, los cultivos, el florecimiento están ligados al bienestar de las personas, a la sustentabilidad, al alimento y la protección. Las mujeres podrían pintar las plantas que cultivan y cocinan. Y la pared, aunque es inamovible, puede ser testigo de todo eso.
Éstas son las ideas que me atraen más. La ilustración de plantas y naturaleza puede ir más allá. Puede hablar de temas profundos y polémicos de una manera amable y elegante. Sin caer en la agresividad. Puedes ser una guerrillera de las plantas y hacerlo con sabiduría y estilo. Te aseguro que así, llegamos a mucha más gente y muy diversa. Quiero intentarlo.
¿Y a ti, qué proyectos o ideas te apasionan? ¿Hay temas que te tienen pensando y que necesitas desarrollar y mostrar al mundo?
Cuéntame cuáles son, te apuesto que si lo analizamos, puedes hacerlo.
26/11/18

Otro año enseñando en la Senda Darwin: reflexiones de una aventura en movimiento.

     
       Trabajo final de curso de Lucía Zucherino (La Plata, Argentina). Canelo.

Estoy en el aeropuerto El Tepual de Puerto Montt esperando mi vuelo a Santiago después de 10 días compartiendo, enseñando y aprendiendo en la estación biológica Senda Darwin, Ancud, Chiloé. Hace ya 4 años nació este hijo colectivo de la creatividad y sueños de un grupo de mujeres apasionadas y llenas de ideas para cambiar el mundo. Cada año, convocamos a personas de diversas procedencias, áreas profesionales, edades y nacionalidades para acompañarnos a mirar y entender nuestra naturaleza desde una perspectiva abierta, donde las ideas y miradas diferentes convergen en un objetivo común: comunicar.


Día 0: lo primero que hacen los estudiantes al llegar es conocer la Senda y su bosque, además de los experimentos y estudios científicos que allí se realizan.

Me tomó años entender que ése es el gran objetivo de nuestro trabajo colaborativo. En los inicios, mi postura se centraba en enseñar y hablar de la ilustración botánica como algo aislado, como "mi área" de expertise aislada de las demás. Ha sido un largo aprendizaje comprender cómo se trabaja inter disciplinariamente, pues no se trata de que cada profesional defienda su territorio imponiendo su visión a los demás -algo que me ha pasado en las dos direcciones-, si no de fundir las áreas para crear una nueva fuente de pensamiento común, diversa y exponencialmente creativa. Es lo que hace un tiempo atrás llamé "el tercer lenguaje o tercer producto". Es un encuentro de áreas del pensamiento que dan origen a una forma inédita donde no existen los bordes ni las jerarquías. Sí existen las prioridades, los objetivos y una ideología (postura) común.


Estudios sobre el Matico y su interacción con el abejorro chileno, Juan José Richards (Santiago, Chile).


El despertar a esta nueva forma de trabajar y relacionarse es un camino sin retorno.
Este año, después de todo lo recorrido, nuestro equipo logró esa conexión, esa fluidez que equilibra y otorga el espacio que merece cada uno de los saberes que conforman nuestra propuesta. En este contexto, donde todo es importante, los egos personales no son relevantes y las relaciones mejoran. Los estudiantes lo perciben y actúan entre ellos de la misma manera: son respetuosos, abiertos, colaboran entre sí y crean lazos que de seguro se mantendrán en el tiempo. Profesores y alumnos forman un grupo horizontal donde todos los involucrados enseñan y aprenden. Aquí se produce un punto de inflexión, donde la formalidad del curso (lo que se enseña en concreto) se transforma en un vehículo que nos lleva a una reflexión mayor: ya no estamos enseñando ilustración de plantas, ni botánica, ni cómo funciona la ciencia. Estamos entregando herramientas visuales y conceptuales para el pensamiento crítico, para la creación de contenidos insospechados y para la formación de agentes de cambio. Este año, más que los anteriores, los alumnos percibieron un cambio en sus modos de ver al otro (arista versus científico) y los límites profesionales se borraron. Pudimos conversar de naturaleza, de ciencia, de arte, de filosofía y de cómo plantear nuestro quehacer en el contexto latinoamericano. Cómo conectarnos con la comunidad latinoamericana que se encuentra influenciada por esta misma energía.


Trabajando en el invernadero


Esto me hace pensar y poner mis fichas en la nueva generación de profesionales del arte (humanidades) y la ciencia en nuestro continente. Entre nosotros circula una fuerza joven, creativa, apasionada y con la formación más que suficiente para unirse y romper los esquemas establecidos con una mirada nueva, positiva y muy generosa. Todos ellos sienten este movimiento naciente, todos saben que forman parte de él. El siguiente paso para pasar de las ideas y proyectos aislados a la acción colectiva y a mayor escala radica en nuestra capacidad para articularnos, unirnos, construir espacios de comunicación sólidos y ampararnos unos a otros de todas las maneras posibles.
Sé que todo esto es ambicioso y tomará tiempo, pero en los últimos 10 años hemos visto los cambios. Día a día aparecen nuevos proyectos, nuevas iniciativas y nuevas personas. La masa crítica está. El momento es el oportuno.
Es hora de la acción para generar cambios.

Link al Album de fotos Senda Darwin 2018

23/9/18

Hacer herbarios: un pasatiempo lindo y educativo.


Esta tarde mi hija y yo salimos al jardín a colectar hierbas culinarias y medicinales para hacer herbarios (más algunas otras flores que a ella le gustaron), como parte de los preparativos del nuevo taller de Ilustración Botánica que daré en el mes de octubre y noviembre en Casa de Oficios.
Tengo una libreta pequeña de herbarios que llevo conmigo cuando viajo desde el año 2012, que tiene flores que he encontrado en lugares como Escocia, Chiloé, Kaua'i y el Cajón del Maipo.
Los herbarios son parte fundamental de la historia de la botánica y hasta el día de hoy son parte central del ejercicio de la taxonomía botánica y del registro de las especies en todo el mundo. Prensar plantas es un arte en sí mismo, pues con la práctica se pueden llegar a hacer obras de arte a partir de plantas prensadas y deshidratadas.
Hay muchos libros y publicaciones en Internet que puedes buscar para saber más sobre los orígenes y el desarrollo que ha tenido esta técnica de conservación de plantas a través de los siglos.

The Pressed Plant es un libro que muestra bellos ejemplares de herbarios y que habla de ellos como una forma de arte en sí misma.


Colectar las plantas:

Para colectar las plantas, como siempre, debes usar una tijera de podar limpia y evitar arrancar las ramas, hojas y flores porque con eso sólo estarás causando daño a la planta. Recuerda no extraer especies que estén catalogadas en peligro de conservación ni tampoco lo hagas cuando la cantidad de flores existentes en la población es baja. Las flores son la garantía de una nueva generación. Siempre pide permiso en los jardines y parques. Sólo eres libre de hacer lo que quieras en tu patio :)

Junto con las tijeras, debes tener a mano una prensa botánica (como la que aparece en las fotos y que yo compré hace varios años en Amazon) o bien bastante papel de diario, cartón corrugado cortado a tamaño A3 o carta, y dos huinchas o cinturones que puedas usar para apretar la prensa. Puedes poner dos pedazos de trupán de 3mm del tamaño del cartón para darle rigidez. Es una especie de torta donde va: madera, cartón, papel, plantas, papel, cartón....hasta la madera. Lo más importante es que quede bien apretada y la guardes en un lugar seco, ojalá cerca a una fuente de calor como ventana con sol o estufa en invierno, para acelerar el proceso de deshidratación. De esta forma, las plantas mantienen mejor sus colores. Si hay flores u hojas muy carnosas, tienes que cambiar el papel cada dos días para evitar que salgan hongos que arruinen tu espécimen.

Ejemplares de Capsella bursa-pastoris o Bolsa de Pastor que encontré en el pasto.


La composición

Como en toda manifestación artística, diseño o imagen, la composición es muy importante. Un herbario bien hecho, además de mostrar las características importantes de una planta, está hecho con sentido estético. He visitado varios herbarios, y al mirar los ejemplares es posible ver la sensibilidad de los botánicos. Algunos son muy preocupados a la hora de disponer las flores, otros llegan y aplastan sin mucha gracia. Así que hay que preocuparse de la estética del herbario para resulte un material útil y estéticamente bello. 

Flores de peral, milenrama y chilco enano.

Las plantas que puedes prensar son todas aquellas con flores, desde pastos hasta ramas de árboles en flor. Las semillas, conos y elementos leñosos no se prensan, si no que se colectan en frascos o cajas. Los hongos debes deshidratarlos muy rápido, y no se prensan. Muchas veces se utiliza un deshidratador de alimentos, porque los hongos pueden pudrirse muy rápido si no los manejas bien. Los musgos se pueden prensar, procurando cambiar el papel seguido para eliminar el exceso de humedad y prevenir la aparición de hongos. Las algas también se prensan en herbarios, pero no puedo dar muchos consejos acerca de ellas porque nunca lo he hecho. Cuando lo haga, podré hablar de los herbarios acuáticos.

Recuerda que: para conservar el color lo mejor posible, el secado debe ser relativamente rápido, para que la humedad sea eliminada rápidamente y los pigmentos no se deterioren tanto. 

Si no puedes fabricar una prensa, puedes usar libros grandes y pesados y si, por causalidad tienes, una guía de teléfono.

A continuación, dejo el link de un posteo anterior donde explico cómo montar los herbarios en casa una vez listos.


Que tengas lindas aventuras prensando plantas! Espero ver tus fotos en Instagram :)


4/7/18

Primer Encuentro Colombiano de Ilustración Científica, Bogotá, 27 al 29 de junio 2018.


Estoy sentada en el hotel cerca de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, donde tuvo lugar el Primer Encuentro Colombiano de Ilustración Científica. Esta es la primera vez que participo de un encuentro organizado por y para latinoamericanos, y la verdad es que ha sido una experiencia enriquecedora que me ha llenado de buena energía y me ha reforzado la idea de que nuestro continente es fantástico y que tenemos potencial para hacer todo lo que soñamos.
El encuentro consistió en una serie de conferencias, talleres, una exposición y una mesa redonda donde pudimos compartir, conocernos, aprender, enseñar y diseñar lo que queremos para la Ilustración Científica y naturalista de nuestro continente. Los países presentes fueron Colombia, Argentina, Ecuador, Brasil y Perú. Llegaron jóvenes de muchas regiones de Colombia y también de Guatemala a participar.


Foto de la Mesa Redonda donde trabajamos en la creación de la Red Latinoamericana de Ilustración Científica.
De izquierda a derecha: Jaime Bonilla, ilustrador médico, Colombia / Oscar Vilca, ilustrador naturalista, Perú / Juan Pablo Vergara Galvis, ilustrador científico, Colombia / Marie Joelle Giraud, ilustradora científica, Colombia / Yo, Chile / Natalia Uribe, ilustradora científica, Colombia / Rosa María Alves, ilustradora científica, Brasil / María Alejandra Migoya, ilustradora botánica científica, Argentina / Juan Carlos Pérez, ilustrador naturalista, Ecuador.

Ya de vuelta en Santiago.


Frente al muro donde expusieron algunos de mis trabajos. Tres de ellos eran láminas donde explico procesos de dibujo y pintura que fueron muy valorados por los asistentes. Foto por Benjamín Cárdenas V.

Este viaje corto pero lleno de experiencias me dejó varias reflexiones que quiero compartir. En primer lugar, me siento muy agradecida de haber formado parte de este evento. Es la primera vez que soy invitada como ilustradora botánica a un encuentro internacional lo que me hace sentir muy honrada y feliz. 
Los latinos tenemos sin duda alguna, mucha facilidad para socializar, hacernos amigos, conversar abiertamente y reírnos de nosotros mismos. Esto no sucede tan fácilmente en otras latitudes donde las personas necesitan más tiempo para entrar en confianza unos con otros. Podemos aprovechar estas características para la creación de redes e instancias colectivas, justamente lo que iniciamos en Bogotá.


Otro aspecto que quiero destacar es que en América Latina el interés creciente por la ilustración científica viene de gente muy joven, a diferencia del Viejo Continente y Estados Unidos, donde todavía predominan los adultos y personas mayores. Por lo tanto, nuestro continente tiene una gran proyección en el futuro y es nuestro deber hacernos cargo de todo lo que implica.


Relaciones entre científicos e ilustradores: el caso de Marie Joelle Giraud.







Ilustraciones y muñeco de trilobite de Marie Joelle Giraud.


La geóloga e ilustradora colombiana nos contó en su charla sobre la dura experiencia que vivió trabajando con un grupo de científicos donde tuvo que ilustrar más de 250 fósiles de trilobites, antiguos animales prehistóricos -como el de la foto de arriba a la izquierda. Marie Joelle trabajó por años haciendo ilustraciones en grafito de una calidad excepcional, y debido a que no contaba con colegas ilustradores y no tenía información sobre cómo funciona nuestra profesión en el ámbito del trabajo, vivió una serie de abusos laborales que le provocaron graves lesiones físicas producto del exceso de trabajo, falta de mobiliario adecuado y otros factores. Y para rematar, los científicos en cuestión le quitaron -erróneamente- todos sus derechos sobre las imágenes y no pusieron su nombre como ilustradora en ninguno de los papers que publicaron usando sus dibujos. 
Hoy Marie Joelle está sana y totalmente desligada de las personas que la maltrataron. Ha reinventado su carrera y sabe que con su talento y creatividad puede generar sus propios contenidos, su propio camino profesional y de hecho está haciendo un gran trabajo con su comunidad, involucrando a campesinos y jóvenes. Nos deja dos grandes lecciones: la primera, es informarse sobre los derechos y deberes de ilustradores y científicos, cómo funcionan los derechos de autor y sobre todo a establecer límites saludables entre nosotros y el trabajo. No debemos arriesgar nuestra salud física ni psíquica, jamás. La segunda, es que como ilustradores científicos o naturalistas tenemos la capacidad para crear un camino personal, donde colaboremos con otros en la búsqueda de nuestras preguntas y respuestas. Ser autónomos y confiar en nuestras capacidades es fundamental, y se extiende a todos los aspectos de la vida.


Los esfuerzos por producir material en castellano.


Rosa María Alves, ilustradora científica y profesora de Brasil, lleva años produciendo material bibliográfico y acaba de lanzar su primer libro de ilustración botánica bilingüe en portugués y castellano, donde recorre la historia de la I.B. en América Latina y entrega los fundamentos de nuestra disciplina.





Es un honor formar parte de este libro colaborativo con mi ilustración de una berenjena.

La artista e ilustradora científica brasileña Rosa María Alves lleva muchos años enseñando y desarrollando material pedagógico en ilustración zoológica y botánica. Este año acaba de lanzar un excelente libro titulado "Ilustración Botánica"en portugués y castellano. El trabajo de Rosa es un aporte muy significativo a la creación de materiales educativos en nuestro idioma. A pesar de que países con una gran industria editorial como México y España están muy avanzados en ilustración científica, aún existe poca literatura actualizada y atractiva en torno a las ramas de la disciplina. Este libro representa que el trabajo editorial colaborativo es posible y que tenemos profesionales de sobra para continuar esta enorme tarea.


Recibiendo una hermosa ilustración de mi amiga Rosa.

Definir y aclarar las diferencias conceptuales es de gran importancia.





María Alejandra Migoya, ilustradora botánica científica de La Plata, Argentina. Profesora e ilustradora de larguísima trayectoria que ha sido un motor muy importante para el desarrollo de su profesión en Argentina.


Uno de los aspectos que siguen débiles en nuestro continente son las definiciones de los diferentes conceptos y términos que rodean a la ilustración de las ciencias. En primer lugar, hay mucha confusión al momento de decir si una ilustración es científica o naturalista, o cuando no es ninguna de las dos. María Alejandra Migoya, ilustradora botánica científica de La Plata, Argentina, tiene muy clara esta falencia y considera que nuestros esfuerzos deben redoblarse en esta área. Estamos viendo muchos casos en que ilustradores definen su trabajo como científico cuando en realidad no lo es, pues no cumple con o¡los estándares estrictos de las publicaciones científicas. Existen casos donde personas copian fotos de plantas o animales y declaran que es una ilustración científica, sin embargo tales casos sólo corresponden a la copia -que puede ser muy buena- de una foto y no constituyen una obra producto de la investigación en torno a una especie o tema. También existen casos en que personas declaran estar presentando una ilustración botánica al hacer una pintura o dibujo de una planta sobre un plano blanco, pero que no cumple con las características y estándares de dicho tipo de representación. Es por esta razón que nuestra comunidad trabajará en la creación de material de libre acceso para que todos puedan estudiar y tener claras estas diferencias y conceptos.

Ahora, dejaré algunas fotografías de mi experiencia en el encuentro.


Ilustración digital de Juan Carlos Pérez, de Ecuador quien nos habló sobre su proceso creativo e hizo un taller de ilustración digital para los asistentes al encuentro. Su trabajo puede encontrarse en Instagram.






 Catálogo del trabajo del ilustrador peruano Oscar Vilca, quien pinta usando diversas técnicas animales y aves de su país.





Imágenes del taller de Disecciones Florales que realicé durante el encuentro. Me encantó compartir con jóvenes colombianos, ¡qué cordiales! 


Saberes ancestrales.



Durante el encuentro disfrutamos de una conversación con Confucio, indígena Tukano del Amazonas colombiano que pinta ilustraciones naturalistas de su región, basado en experiencias de cacería, pesca y conversaciones con su abuelo, que también ilustraba plantas.





6/7/17

Imaginando una nueva escuela - bocetos de una idea

Anoche, volviendo de estar todo el día en la Biblioteca acompañando la clase de Fred y conversando con algunas de mis compañeras del Cinc, tuve esta visión de una nueva Escuela de Arte.
Una Escuela que se salga de la visión occidental antropocéntrica y centrada en el ombligo de, más encima, el HOMBRE.
La visión o posición de estarse mirando a una misma y sus procesos personales para mí, debe terminar en la educación artística superior y es más, debiera concluir en la adolescencia. Después de eso, la interacción con el estudio artístico debiera abrirse al rol de cada uno en relación al entorno, incluyendo todas las esferas y capas de éste: familia - hogar (en su sentido más amplio), barrio, ciudad, lugar geográfico, país y por cierto el entorno biológico/natural (ya muy habitado) donde se desenvuelve la persona, incluyendo a todos los seres que lo habitan, sin excepciones.
Siguiendo los planteamientos de Donna Haraway, la Educación Artística de los jóvenes debiese transcurrir en simpoiesis con aquellos que estudian Ciencias y otras áreas del conocimiento, generando interacciones más allá de sus campos de origen.

(Google)

Entonces, la nueva Escuela de Arte ya no tendría al HOMBRE ni lo humano como centro, si no al Ecosistema, viéndose éste como un todo, que involucra desde un átomo o un microbio hasta las interacciones de los seres vivos con el clima de la Tierra, por ejemplo.
La Educación Artística universitaria, debe transitar desde la adolescencia (afirmación del yo, construcción de sí mismo y de la identidad) hacia la madurez y la maternidad/paternidad entendidas como una visión inclusiva, de hacer comunidad, de pensar en conjunto, haciéndose cargo de cuestionar y reflexionar en torno a problemáticas que van más allá del individuo, buscando desarrollar y potenciar las interacciones de todos los actores del ecosistema.
Queda atrás la vieja pregunta de Ser o no Ser, Pienso luego Existo, etc. Por que el ser no puede separarse del somos, incluyendo a todo.
La nueva escuela se hace cargo del tejido del ecosistema y no deja de lado a nadie. Se buscan las interacciones multi e interdisciplinarias. Se asume que las islas en el conocimiento no son reales ni posibles y que la interdependencia es la clave de las relaciones y de la existencia misma.
Es un error pensar que existen sistemas u organismos autónomos.
Es un arte no parcelado, abierto, generoso, inclusivo. Lo femenino y masculino en interacción positiva, constructiva, potenciando las imaginaciones y los talentos personales y colectivos.

Imagino que si el foco y estructura profunda de las manifestaciones culturales puede cambiar, toda la sociedad puede hacerlo.
29/1/17

Reflexiones en torno al fuego


No es otoño en Chile, es verano. Una época del año en que nos relajamos: los niños están de vacaciones, usamos poca ropa y vamos a la playa, visitamos los hermosos paisajes de nuestro país, paseamos, disfrutamos de la ciudad más vacía y apaciguada. Este año sin embargo, el verano nos ha golpeado fuerte. Estamos siendo testigos y protagonistas de incendios de proporciones enormes que fuera de control, están quemando bosque nativo, plantaciones y pueblos enteros.
Ya nos advertía hace un par de años atrás Martin Gardner, experto en coníferas del mundo, que los bosques nativos chilenos estaban fuertemente amenazados por el fuego al estar rodeados de plantaciones forestales altamente combustibles. Poco después de esa conversación, se quemó China Muerta, gran reserva de Araucaria araucana.

Este verano hemos tenido temperaturas récord en la zona central: 38ºC en ciudades donde no pasábamos de los 36ºC como gran máxima. No ha llovido casi nada en los últimos 8 años. Las ciudades se siguen extendiendo sin una planificación que involucre el nuevo estado de cosas. Los bosques nativos siguen siendo reemplazados por especies forestales sin un manejo adecuado dadas las nuevas condiciones. En fin, suma y sigue, todo se hace pensando en el corto plazo.

Por otra parte, vemos con horror que existen personas que están produciendo muchos de estos fuegos de manera intencional. No sabemos con certeza qué los motiva: si la locura o algún fin político-económico oscuro. Y a esto, se suma la histeria colectiva que levantan las redes sociales, donde hasta el Estado Islámico ha sido culpado. No puede ser.

En este contexto de humo que nos deja sin ver ni respirar, en la urgencia de ayudar a los compatriotas que han visto quemarse sus hogares y recuerdos, sus lugares, me pregunto qué podemos hacer como comunidad de Ilustradores Naturalistas.

Fuente: www.emol.com


En lo inmediato, ayudar como cualquier otro ciudadano, donando, enviando ayuda, prestando apoyo en los lugares afectados.
En el mediano y largo plazo, sigamos difundiendo nuestras especies. Informémonos a fondo sobre los temas que investigamos. No seamos meros retratistas de plantas y animales: comuniquémonos con los biólogos y científicos, trabajemos a la par con ellos. Estemos al servicio del conocimiento que puede ayudar a combatir la ignorancia: la situación de ignorancia en torno a la naturaleza en nuestro país es crítica. Quienes no conocen, no aprecian. Si no aprecian, no cuidan.
Preocupémonos de educar, de enfocar nuestros esfuerzos a objetivos tangibles y claros. Entreguemos la información en imágenes correctamente ejecutadas. Unamos placer estético y conocimiento.
Enseñemos a los niños que hasta la más "insignificante maleza" tiene un valor.


Estudio de Lardizabala biternata por Silvia Lazzarino, 2016.

Este es un llamado a seguir nuestro trabajo con altura de miras y sobre todo, responsabilidad. Ya no hay cabida para la ingenuidad. No podemos dejar de hacernos cargo de lo que sucede, es nuestro deber construir puentes. 

Si vas a tomar lápiz y pincel, o si vas a tomar tu cámara, piensa en esto y con otros, imagina las miles de cosas que podemos hacer para que en el futuro, nuestra joya de biodiversidad que es Chile, sea valorada como merece por nosotros, los chilenos.



2/5/16

Un momento clave.


La semana recién pasada se vivieron momentos interesantes e intensos en la Biblioteca Nacional de Santiago (BN), con motivo del lanzamiento del esperado libro de ilustraciones de plantas chilenas "Plantas de los Bosques de Chile", del Royal Botanic Garden Edinburgh (RBGE), ilustrado por cuatro artistas, dos de ellas las más destacadas: Gülnur Eksi e Isik Guner, ambas de Turquía.
Hace ya 6 años que conocí a estas artistas que, por esas cosas que pueden pasar en la vida, terminaron participando de un ambicioso proyecto que les tomó 8 años concretar y dicho sea de paso, cambió sus vidas.
No hablaré de lo que significó el RBGE en todo esto y en mi propia carrera, pues ya lo he contado en otros posteos (ver posts de los años 2012 y 2013). 
Quiero comentar lo que pude observar en estas arduas jornadas trabajando; algo que ya se viene gestando hace tiempo, pero se manifestó con fuerza los días 28 y 29 de abril en particular.


El horticultor y botánico Martin Gardner, ideólogo y gestor del libro durante el lanzamiento en la BN.
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)


Gülnur e Isik pasaron incontables horas dibujando y pintando plantas de nuestro país que crecen en jardines botánicos del Reino Unido y en menor proporción, en nuestro territorio. Cuando iniciaron este viaje, ambas eran aprendices de la ilustradora botánica de Kew Gardens Christabel King, quien viajó a Turquía entre los años 2002 y 2006 por una semana cada año, para enseñarle su oficio a jóvenes entusiastas locales. Mujer rigurosa y científica, les enseñó las bases de la representación de plantas vivas. Estando entre las alumnas más talentosas, ambas jóvenes partieron a Escocia el 2007 para tomar cursos, y ahí apareció la gran oportunidad. 
Fue un golpe de suerte y una alineación planetaria, sin duda. Martin Gardner tenía esta idea hace unos 20 años, y en sus visitas a Chile, extrañamente, no logró dar con ningún ilustrador botánico local. Este es un episodio algo nebuloso de la historia; algún día me atreveré a preguntar directamente qué ocurrió en esa búsqueda.

Pasaron los años, y recién el 28 de abril de 2016 vimos el libro en nuestro país. Unos pocos ejemplares lograron llegar gracias a una alianza con El Mercurio que, como demuestra la historia contemporánea chilena, no dio el ancho para tal tarea. De los pocos ejemplares, un porcentaje bajísimo pudo llegar a manos de compradores comunes y corrientes. Instituciones importantes, quedaron sin una copia para sus bibliotecas y por lo tanto, el libro permanece accesible a un pequeño número de personas.
*Nota sobre este punto: Josefina Hepp me aclara que se están haciendo gestiones para donar ejemplares del libro a otras bibliotecas de instituciones afines al tema.*

El lanzamiento fue emocionante y una audiencia compuesta por grandes personajes de la botánica chilena pudieron conocer a las artistas en persona y escuchar directamente sus experiencias realizando este hermoso trabajo. Las ilustraciones que realizaron estas dos mujeres, amigas y queridas colegas, son preciosas. 


Algunas de las ilustraciones del libro pueden verse en la BN, hasta el mes de junio. ¡No deben dejar de ir!
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)



Las felices artistas junto a la Embajadora de Turquía.
(Foto: Facebook Biblioteca Nacional)


En el contexto de este evento, hubieron otras actividades que quiero comentar. En primer lugar, la BN montó la exhibición "Chile: Naturalmente Bello", que recopila ilustraciones, libros y otros materiales que cuentan la historia de la ilustración de plantas en nuestro territorio.

En segundo lugar, se desarrollaron dos talleres de ilustración botánica totalmente gratuitos en la BN: uno básico dictado por Gülnur Eksi y la talentosa ilustradora botánica chilena Andrea Ugarte y otro avanzado, dictado por Isik Guner y yo. Las encargadas del Área de Extensión de la BN recibieron más de 300 postulaciones, que consistían en datos personales, taller al que quería postular el candidato y una carta de intenciones de una plana. Hacer la selección fue una tarea muy difícil, pues solamente habían 12 cupos por taller. Los criterios principales eran interés por la naturaleza y el naturalismo, poco acceso a esta disciplina, habilidades en dibujo, ocupación relacionada. 

Los alumnos participantes tuvieron una experiencia que esperamos les haya servido y sobre todo haya despertado aun más su interés en este campo.


En clases con Isik

Una anécdota que me entristece y que debo mencionar, es que muchas de las personas que no fueron seleccionadas, enviaron correos e hicieron llamadas telefónicas interpelando de manera muy agresiva a las encargadas del Área de Extensión de la BN. En vez de comprender que las probabilidades eran bajas ante un evento gratuito en una institución pública y aceptar los hechos, se lanzaron con toda su rabia contra las personas que con mucho esfuerzo organizaron la instancia. Es un punto negro para nuestra cultura actual, que da todo por hecho, por sentado y quiere todo "para mí porque sí. Sentí una gran decepción y pena, y por qué no decirlo, mucha molestia con esta clase de manifestaciones.


Material de clases en la BN.



Afiche de la charla que realizamos el día viernes. Sin ninguno de nuestros compañeros de
grupo ni apoyo técnico, logramos expresar nuestras ideas e intercambiar opiniones, hasta con 
momentos conflictivos.


El evento que más, en mi opinión dio que pensar, fue la charla que realizamos las cuatro artistas (Eksi, Ugarte, Guner, MacKinnon) el día viernes 29 durante la tarde. 
En una sala pensada para 70 asistentes, tuvimos más de 100, de todas las edades y procedencias. Para nuestra mala fortuna, falló el equipo de audio y el proyector apenas mostraba nuestros trabajos: se veían muy mal.
Pero a pesar de todas las fallas técnicas y la necesidad de traducir a nuestras compañeras turcas, logramos una conversación activa y muy rica con los asistentes. 
Ver la sala tan llena me trajo un fuerte sentimiento de ir por el camino correcto, de trabajar junto a las personas correctas.
Lo más importante de todo, es darme cuenta de que en este momento de crisis ambiental, política e ideológica, hay un nuevo movimiento que se abre camino de manera transversal, cautivando a viejos y jóvenes por igual. La ilustración de la naturaleza, la contemplación de lo que sucede en nuestro paisaje a través del dibujo científico, la reflexión desde el nuevo naturalismo abre una ventana en un momento donde cuesta encontrar la pertenencia a alguna idea. Este es un fenómeno en Chile y en toda Latinoamérica.

Es esto lo que me hace más feliz, corrobora mis sospechas y me llena de ganas de seguir.



Y como apéndice, quiero agregar: es hora de que los ilustradores botánicos chilenos tomemos las riendas de nuestras grandes publicaciones. Tenemos el talento. Sólo falta el entrenamiento y aprender cómo se hace en el circuito internacional.