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5/5/14

Alstroemeria revoluta terminada.


Detalles






Me gustó mucho trabajar con esta planta, y además estoy muy contenta pues estoy casi 100% segura de que esta es la primera ilustración botánica a color que hay en Chile de esta especie. Sigo investigando para comprobar si estoy en lo correcto o no, pero si fuera así, qué honor! Espero que la hayan disfrutado, y todos los comentarios son bienvenidos.

Alstroemeria revoluta: una aventura para ilustrar esta hermosa flor por primera vez / Segunda Parte

Con la Alstroemeria revoluta en casa, pude empezar a hacer estos estudios, que después formarían parte de la lámina principal.


Después vinieron los cortes transversales, para conocer las pequeñas flores por dentro.


Con todo esto a cuestas, me puse a pintar.




30/4/14

Este mes en revista Chile Indómito :)

Estoy muy feliz porque este mes hay un reportaje a mi trabajo y al de otras tres colegas ilustradoras naturalistas en la excelente revista de naturaleza chilena "Chile Indómito". Aquí les dejo el link a la revista, que aparece todos los meses en formato digital.


26/4/14

Alstroemeria revoluta: una aventura para ilustrar esta hermosa flor por primera vez / Primera Parte.


El año pasado, durante el Tercer Congreso de Flora Nativa, conocí al horticultor de la Universidad de Cornell, NY, Mark Bridgen. Él presentó una interesante charla sobre alstroemerias y los avances en su cultivo, tema al que se dedica hace muchos años. Bridgen constantemente visita nuestro país y colabora permanentemente con científicos chilenos que se especializan en este género.
Cuando vio mi trabajo, me encargó la misión de ilustrar para él la Alstroemeria revoluta, una alstroemeria bastante especial y que crece en los faldeos cordilleranos de nuestra región. Personalmente nunca la había visto, y al buscar información sobre ella en Internet no encontré mucha. Por eso me pareció un desafío muy interesante. A mediados de enero de 2013, partí a Farellones a buscarla, siguiendo las indicaciones de varios amigos.

Ese día en Farellones, tuve el placer de encontrarme con muchas alstroemerias, rodophiallas, mutisias y otras flores, pero no pude dar con la que buscaba. Supuestamente estaba en la fecha correcta, así que creo que lo que falló en ese momento fue mi poquísimo conocimiento de la planta: probablemente me crucé con algunas aun sin abrir sus flores, y mi falta de experiencia me impidió verlas. Así que al volver ubiqué a Benito Rosende, un joven biólogo y naturalista que conoce todos los cerros y senderos de Santiago a la perfección y que sabe de memoria dónde encontrar cada especie. Al hablar con él, me sugirió ir a San Carlos de Apoquindo, donde él había visto una abundante población de A. revoluta en años anteriores.




En San Carlos nos fue mucho mejor: a pesar de que el año había sido muy seco, aproximadamente unas 20 plantitas estaban creciendo. Aun no había flores abiertas. Encontramos plantas en distintas etapas de crecimiento. Todavía no tengo claro si las que estaban como la de arriba tenían esa apariencia por las condiciones de sequía, o porque la planta se va secando a medida que las flores maduran. Creo que es un poco de ambos factores. En la de abajo el panorama se ve muy distinto, aunque las flores están recién empezando a tomar forma.
Como no había flores abiertas para trabajar, corté dos tallos desde la base con sus botones, los puse en agua y los traje a mi taller esperando que vivieran lo suficiente y que lograran abrirse. En general no hago esto, pero era mi única opción y además la población era suficiente. Por otro lado, no he encontrado otra ilustración a color de esta planta, así que valía la pena.


Una vez en casa, puestas en agua, las flores se abrieron y se dieron bastante bien. Me puse a trabajar lo más rápido posible: dibujé los dos tallos que había traído en detalle e hice pruebas de color de las flores. Les saqué muchísimas fotos, hice disecciones de las flores, etc. Mientras mis plantas estuvieran vivas debía recopilar la mayor cantidad de información posible.


En general, cuando se trata de plantas que no conozco mucho y que además son complejas, me toma bastante tiempo poder entenderlas, observarlas, conocerlas y digerir toda la información que me entregan. Después del tiempo que pasé en enero dibujando y registrando, y una vez que mis plantitas murieron, me tomé un descanso y volví a retomarlas en marzo de este año.



En la próxima entrega les mostraré el proceso de dibujo y color de la Alstroemeria revoluta, y el resultado final de la lámina. Espero sus comentarios sobre este trabajo!

Saludos!





7/4/14

Rectificar el rumbo.



Cuando ya llevamos unos años trabajando y desenvolviéndonos en un medio -académico, profesional- determinado, se supone que vamos modelando el perfil que deseamos para nuestra carrera. En este camino hay muchas opciones y oportunidades que se van presentando, frente a las que tenemos que
pensar y decidir si son lo más adecuado para la construcción de ese perfil.
A veces, se producen interferencias en la intuición -para mí la guía más confiable de todas- y, ¡sorpresa! tomamos una decisión equivocada, que por un tiempo nos saca el carrito del riel. Este fenómeno me ha sucedido, y estoy en proceso de reparación, reflexión y rectificación del rumbo. 


Estudio de una flor de Alstroemeria revoluta, 4x.


Para los artistas nos es complicado definir hasta qué punto nuestro trabajo será parte del mercado y hasta qué punto permaneceremos en una vereda donde logremos que el quehacer se mantenga alejado de éste y al mismo tiempo nos de dinero para vivir. O más bien, en el camino vamos experimentando diferentes maneras de ganar dinero con nuestro arte ya sea haciendo clases, vendiendo nuestras obras a personas que les gusten, optando por trabajar con galerías, etc. Y en mi caso, siempre estoy haciendo de todo. Pero la idea es que el nivel de los esfuerzos y su resultados vayan subiendo con el paso del tiempo. Si al comienzo hacía clases en mi casa, sobre una mesa hecha con una puerta, más adelante me hice una mesa buena que me ayudó a trabajar mejor. Luego, dirigí todos mis esfuerzos para llegar a hacer clases en la universidad (postular a un fondo de becas, salir a estudiar, etc.). Me preocupé de mejorar mi trabajo, de que mi técnica mejorara y cada día intento ser consciente de eso. 
Llegué a un punto en el que puedo elegir los proyectos que favorecen a mi trabajo y potencian el perfil que he ido construyendo: ilustración botánica, ligada a las ciencias, conservación y difusión de la flora chilena, colaboraciones con otros artistas y científicos, exploraciones, educación, etc. El producto tangible de todo esto, son mis láminas. Mis ilustraciones en acuarela sobre papel son los testimonios de este recorrido.


Mi primera aparición en la prensa como ilustradora naturalista, el 2009. Este año cumplo 35.


Leo todo esto, y digo: ¡pero si todo ya está más que pensado, está andando! y así es. Pero pueden haber quiebres que me advierten que siempre tengo que estar muy atenta a lo que aparece en el camino, a las decisiones que tomo, y que no todas las oportunidades son lo más adecuado para lo que busco.
Esta vez aprendí, que mi lugar no está en el mercado del arte. Que mis obras, esos testimonios, son objeto de deseo de personas que realmente tienen ideas en común con lo que intento transmitir. Que definitivamente, no me interesa ser parte del mundo de la decoración. No está en mi concepto de este trabajo el sentarme a pintar una composición especial para el respaldo de una cama, o una planta que combine con los cojines de un living. Mis obras están ahí para quien quiera disfrutarlas y darles un lugar en su casa, pero no nacen con ese fin. No soy capaz de adaptar mi trabajo a los vaivenes de la moda ni a los caprichos del mentado mercado. Por que ni yo misma me he adaptado a eso como persona. Entonces, ¿por qué mi obra? 


Finalmente, lo más importante es aprender de cada decisión y entender que mientras no nos perdamos del norte, todo está bien. Ahora lo veo con más claridad: elegí un trabajo que conjuga el estudio, el arte y sus técnicas, el estar en contacto con la naturaleza y las plantas, pasearme entre disciplinas y conocer más a fondo las especies y paisajes chilenos. Las imágenes que aparecen, sin duda pueden tener múltiples destinos: un libro, alegrar un comedor, estamparse en una bolsa, en un vestido o una tarjeta. Pero no fueron creadas para eso: es la consecuencia de su naturaleza.
27/3/14

Cosas que he visto: Antiguas formas de registrar.


Hace un par de años visitando el Museo Británico, me encontré con una pequeña e interesante vitrina que contenía un par de catálogos imperiales chinos, donde un dibujante había pintado en acuarela todos los objetos de valor pertenecientes a la colección del Emperador. Los libros eran metros de papel de arroz enrollados sobre dos elegantes mangos. De esta manera se llevaba un inventario de todos los tesoros importantes.


Las representaciones son muy exactas. El conjunto de objetos pintados son realmente espectaculares.


Conocer estas antiguas formas de usar la acuarela y de registrar los objetos me inspira para iniciar nuevas búsquedas en mi trabajo.


Fotos: Geraldine MacKinnon.



26/3/14

Bienvenido Otoño :)


Hola a todos!
Estoy muy contenta este inicio de otoño preparando mis obras para la feria de arte Faxxi, terminando encargos pendientes y trabajando en dos proyectos nuevos que aun no puedo publicar pero vienen con mucha energía y novedades.
Lo mejor de todo es que me mantengo pintando prácticamente todos los días: aunque a veces se hace cansador, es increíble cómo va mejorando la técnica y se va agilizando el trabajo.

Una de las cosas que estoy esperando con más ganas, es el Curso de Ilustración Botánica del Royal Botanic Garden Edinburgh en el Instituto de Geografía de la UC, que está prácticamente al tope de la matrícula y que este año reúne a un grupo de alumnos muy interesante y del que estoy segura saldrán muy buenas cosas. 

Por la temporada de invierno he suspendido mi proyecto de "orquídeas chilenas" pues debo esperar a que comience la floración a fines de invierno. Espero poder retomarlo a partir de el mes de julio o agosto si están las condiciones. 

Por el momento, lo más importante es mantenerme trabajando en mis queridas plantas chilenas, que son el foco este año nuevamente y al mismo tiempo enseñando, que es donde puedo entregar mucho de lo que sé y de esta manera, formar nuevos ilustradores o ilustradoras capaces de representar y difundir nuestra flora. Espero que cada vez más personas tengan esta linda experiencia, ya son muchas las que han pasado por las clases y talleres que doy en Santiago desde el año 2010.

Espero también que este otoño e invierno sean buenos con nuestras plantas y paisajes y que llueva harto para que tengamos una primavera preciosa y superemos aunque sea un poco la sequía que se viene arrastrando hace ya cinco años (por favor que llueva!!!). 

 Espero sus visitas en Faxxi en el parque Bicentenario entre el 3 y el 6 de abril y como siempre, quedo atenta a los comentarios.
22/1/14

Enseñar en mi taller


Desde el verano pasado he estado dando clases en mi propio taller a grupos pequeños, de entre cuatro y dos personas. A pesar de que a veces he pensado que no es lo mejor, a fin de cuentas siempre termina siendo una muy buena experiencia: se crea una intimidad y confianza con el grupo que hace del aprendizaje algo mucho más agradable para las alumnas y para mí. Otro detalle es que todas las plantas que usamos en la clase vienen de mi jardín, así que cada mañana debo salir a buscar cosas interesantes para enseñar distintas técnicas cada día.
Hoy estuvimos trabajando con unos pequeños cebollines -Allium angulosum- que cultivo hace tiempo por sus flores y los trabajos resultaron muy bonitos.


Otra cosa que me gusta de este sistema es que tengo a la mano todos mis trabajos, materiales y libros, lo que enriquece mucho la dinámica de las clases. Cuando es necesario podemos ver libros, sitios web, conversar y salir al jardín. Es informal y a la vez muy productivo.

No sé cuándo repetiré esta experiencia, probablemente el verano que viene, pues en el año me concentro en mi curso en la UC y en mi trabajo personal. Eso sí, estoy segura de que éste no será el último!



20/1/14

Chloraea chrysantha en el MNBA


Chloraea chrysantha 4x: cabeza de flor y columna
Acuarela sobre papel,
Septiembre 2013

Parte de la obra "La Conversación", exhibida en la 11 Bienal de Artes Mediales,
Museo Nacional de Bellas Artes, 2013.






Montaje en el museo, obras y pruebas de color de algunas de las acuarelas.

6/1/14

Cuando la ilustración se convierte en aventura.

Una de las cosas que más me gusta, y más busco que pase en mi trabajo, es tener que aventurarme en lugares nuevos para encontrar esa planta que me han encargado dibujar. No es necesario que sea muy lejos ni difícil para que se transforme en todo un viaje.
Este mes las flores de alta montaña de nuestra capital están en plena floración, y una de ellas -una alstroemeria- es mi objetivo. Ya que no es de las más frecuentes, debo investigar bastante y preguntarles a muchos amigos botánicos y aficionados a la flora nativa sobre sus propios hallazgos de la especie. Así, con varias indicaciones en carpeta, voy uno por uno recorriendo los lugares hasta dar con la planta.
No siempre es tan fácil: por ejemplo este año fue mucho más seco que el anterior, por lo tanto hay una menor cantidad de plantas en flor. De hecho en uno de los lugares que debí recorrer, no pude encontrar ningún espécimen. Sin embargo, durante el periplo aprovecho de sacar fotografías de todas las otras plantas que veo y de ir registrando las características del lugar, para así poder regresar cuando necesite dibujar alguna de las plantas que allí crecen.
Hay muchas personas que disfrutan este tipo de mini viajes y que van a distintos lugares con el fin de tomar fotografías, ver plantas que no han conocido en persona y además entregar información a la comunidad de amantes de la flora chilena (es una especie de cofradía que poco a poco va ganando más adeptos, se sorprenderían de lo generosos y preocupados que son por la conservación de nuestras lindas y únicas especies).


A veces hay sorpresas: estas lindas Alstroemeria garaventae comenzaron a crecer espontáneamente en el techo de la casa de mis padres. No tuve que ir demasiado lejos para hacer un hallazgo increíble!

Para mí es una instancia muy gratificante, donde puedo pasar un buen rato en silencio, solamente observando, caminando a mi ritmo y sacando fotos de todo lo que encuentro interesante y por lo demás, muy lindo. Cuando puedo, recojo parte de la basura que encuentro en algunos sitios y la traigo de vuelta a la ciudad (es impactante lo lejos que puede llegar una lata de cerveza, no lo creerían!!!).


Hace unos días en Farellones.


¿Qué herramientas o equipo llevo a mis expediciones? 

Bueno, partiendo con lo más obvio e importante:
Mucha agua para tomar, y si es posible otro poco para pintar. Es bien importante hacer un registro de colores en acuarela frente a la planta viva, para que después la memoria no nos traicione.
Protector solar en abundancia y buenos zapatos de trekking (cuando hay que subir cerros donde hay mucha tierra suelta, ya he visto a varios resbalarse por andar con zapatillas más a la moda). En fin, todo para protegerse del sol y de tener accidentes evitables (los bastones también son buenos y útiles).

En la mochila, aparte del rico cocaví: cámara de fotos con la batería llenita y un par de memorias por si la cosa está tan buena que sacamos millones de fotos. Una lupa o lente de aumento, para mirar los pequeños detalles en las flores y hojas. La infaltable croquera, lápices, un par de pedazos de papel de acuarela y un vasito para el agua. Pinceles -no llevar los regalones, sino los de campaña), unos 6 colores básicos de acuarela en una paletita. Todo liviano y tamaño bolsillo. Y no olvidar una regla para poner al lado de la planta al tomar fotos, y para medir por supuesto.
Cuando el lugar es plano y puedo llegar en auto, ando también con mi pisito plegable, súper liviano y cómodo para sentarse a dibujar por más tiempo. Si subo al cerro, me siento en el suelo porque no me gusta andar con demasiado peso. Eso sí, ojo con sentarse arriba de un hormiguero, esas hormigas de altura son unas hambrientas!!! 

Y por último: el teléfono, por si acaso y para cachetonearse en Instagram. Kit de primeros auxilios por si volvemos con heridas de guerra. Bolsa para basura y si es posible mapa del lugar, para no perderse en el bosque!!!

Recomendaciones ecológicas:

-No dejar residuo alguno en el lugar. Pipí y lo otro bien enterrado (puedes andar con una palita de jardín), el papel debe volver a la casa.
-No fumar JAMÁS, menos en esta época del año en que el fuego anda buscando por donde aparecer.
-No hacer fogatas NUNCA, aunque hayan huellas de fogatas por ahí.
-Nunca nunca alimentar zorros ni otros animalillos, porque se acostumbran y no son perros.
-No recolectar plantas nativas sin motivo, menos si tienes cámara y menos aun si la población es escasa. Se mira pero no se toca!
-No llevar a tu perro a la montaña, pues su presencia es mala para los zorros.

Espero saber de sus aventuras! Pronto les cuento cómo me fue en mi búsqueda, que no ha terminado!


Mi desorden en el sector de toromiros del Jardín Botánico Nacional, Viña del Mar.

18/12/13

Zooplancton, 2011

                                                         
                                                          ©Museo Nacional de Historia Natural